Remontémonos al pasado, concretamente al año 1952.

Entre los días 5 y 9 del mes de diciembre la capital británica, Londres, se cubrió de lo que posteriormente pasó a la historia con el nombre de “Gran Niebla”.

Se trataba de un manto espeso que concentraba gran cantidad de gases nocivos procedentes de la contaminación, el cual terminó matando -en su mayoría por infecciones respiratorias e hipoxia (es decir, falta de oxígeno en la sangre)- a 4.000 personas.

En las semanas siguientes las muertes subieron a 12.000, mientras que unas 100.000 personas enfermaron.

El coste humano de la contaminación

A estas alturas, todos hemos visto imágenes terribles como estas:

Pero la contaminación también está afectando de forma dramática a las personas y, en ocasiones, parecería que no fuésemos igual de conscientes de ello.

Voy a darle solo unos datos. ¿Sabía que…

  • … además de cáncer y enfermedades respiratorias, neurológicas y cardiovasculares, los elevados niveles de contaminación en el aire conllevan una peor salud de los huesos, en concreto un nivel notablemente más bajo de masa ósea, debido al estrés oxidativo y la inflamación que producen? Aquí puede leer más al respecto.
  • … la polución daña la piel de forma insospechada, destruyendo su microflora y exponiéndonos a numerosas enfermedades (puede ampliar esta información aquí)? No olvidemos que la cutánea es la primera barrera de protección del cuerpo.
  • … que la tasa de mortalidad prematura entre la población de más de 65 años aumenta casi en paralelo al nivel de la contaminación del aire?

Esto último lo han determinado varios estudios que alertan de que el mismo riesgo se presenta cuando la exposición es breve, e incluso si no supera los umbrales permitidos por las autoridades sanitarias.

Los “umbrales permitidos”. He aquí un tema peliagudo donde los haya.

Cálculos y más cálculos

Pese a los numerosos estudios -como estos que acabamos de ver- que alertan de que el riesgo existe sea cual sea la cantidad de contaminantes presentes en el aire, las autoridades sanitarias llevan décadas siendo demasiado laxas en lo que a niveles de micropartículas permitidos se refiere.

Pero, como siempre, la verdad termina cayendo por su propio peso.

Ese es el motivo por el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reconocer que los niveles hasta ahora considerados “seguros” en realidad no lo son tanto.

De hecho, ha rebajado los umbrales permitidos “para salvar millones de vidas” (ojo: ha tardado nada menos que ¡15 años! en hacerlo). (1)

Y ¿quién nos dice que estos nuevos valores no tendrán que ser reajustados nuevamente dentro de un tiempo?

La contaminación mata, esa es la única certeza que tenemos. Así que lo importante es saber cómo protegerse.

Precisamente por eso he preparado las 4 estrategias que quiero acercarle hoy. Para que logre proteger eficazmente de la polución tanto su salud como la de toda su familia.

Allá vamos.

4 escudos anticontaminación

  1. Frente a la oxidación que producen los contaminantes en el organismo, nada mejor que una buena dosis de antioxidantes. Sin embargo, hay una vitamina en concreto cuyo poder va aún más allá. De hecho, una investigación ha constatado que produce “una desaparición casi total de los efectos nefastos de la contaminación” sobre las células, las mitocondrias y el ADN. ¡Ahí es nada! ¿Quiere saber de cuál se trata? Aquí se lo contamos.
  2. En el mismo sentido, hay tres alimentos placenteros y repletos de unos antioxidantes particularmente eficaces, los flavonoides, que debería empezar a consumir en más cantidad ¡ya mismo! ¿Qué mejor “excusa” para darse un capricho? Aquí puede conocer de qué tres alimentos se trata.
  3. Plantas antipolución. Esto es algo que no todo el mundo sabe, pero en realidad el aire del interior de las casas cuenta con una concentración mayor de contaminantes que el exterior. En el fondo es lógico: dentro se concentra el aire contaminado que llega de fuera a través de las ventanas, pero también los compuestos volátiles que emiten los materiales de multitud de elementos: productos de limpieza, tejidos de todo tipo, pinturas, barnices… Frente a esto no hay nada mejor que estas plantas de interior que ayudan a purificar el aire.
  4. Si se plantea utilizar una mascarilla anticontaminación, lo cual puede ser una gran idea dependiendo de dónde viva, debe tener esto muy en cuenta. ¡Créame, realmente estos detalles son los que marcan la diferencia!

Y ya lo ve: son 4 pautas muy sencillas, pero van a contribuir enormemente a protegerle de los nocivos efectos de la contaminación. Así que no pierda más tiempo y empiece a ponerlas en práctica cuanto antes.

¡A su salud!

P.D.: Al tratarse de un virus que ataca al cuerpo desde las vías respiratorias, la contaminación también tiene gran importancia a la hora de desarrollar formas graves de Covid-19. Si le preocupa el tema, puede ampliar esta información aquí.

P.D.2: Ni que decir tiene que la contaminación es un problema del que NADIE logra escapar, ni siquiera los que viven más alejados de las ciudades. Por eso le invito a compartir estas estrategias anticontaminación con todos sus contactos.

Fuentes:

    1. WHO: “New WHO Global Air Quality Guidelines aim to save millions of lives from air pollution”. 22 September 2021.

 

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Imágenes:

  1. Pixinio.
  2. Pixabay.