No todas las mascarillas para protegerse de la polución son igual de efectivas. Para evitar que las partículas contaminantes lleguen a nuestros pulmones importa tanto el material con el que están hechas, como el modo en que se ajustan al rostro.

El problema es que el certificado EN149 que llevan las mascarillas antipolución se otorga atendiendo solo al filtro que incorporan, sin tener en cuenta el diseño de las mismas. Sin embargo, lejos de cuestiones puramente estéticas, es muy importante que se ajusten perfectamente a la cara de quien las lleva. De lo contrario, da igual si el filtro evita la exposición a las partículas en suspensión más perjudiciales para la salud (las inferiores a 2,5 micras o PM2,5), que siempre penetrarán partículas.

De ahí que un grupo de investigadores(1) que ha probado diferentes mascarillas haya recomendado adquirir aquellas que, además de contar con el certificado, se ajusten correctamente al rostro.

Fuentes:

1. Xavier Querol Carceller: “Calidad del aire urbano en Europa: retos científicos y de política ambiental”. Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDEA) y Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 2019.