Descubra los numerosos beneficios de tocar el piano

¡Hay más beneficios de tocar el piano de lo que imagina! Sobre todo a nivel cognitivo. Los detallamos todos, además de dar claves para empezar a tocar el piano, da igual la edad que se tenga.

¿Se animaría a empezar a tocar el piano?

Cuando era pequeño hice 3 años de solfeo y fue un desastre”.

No tengo tiempo ni dinero”.

Soy demasiado viejo para empezar a tocar ahora un instrumento”.

Si estas son las respuestas que le han venido a la mente, déjeme decirle que ninguna es razón suficiente para no hacerlo.

De hecho, si sigue leyendo comprenderá que todos haríamos muy bien en tocar el piano, da igual la edad que tengamos.

Y es que los beneficios de tocar el piano son numerosos… ¡y se obtienen muy rápidamente! 

Mejoras cognitivas ¡tocando solo una hora a la semana!

Más allá del placer que produce escuchar música, tocar el piano es beneficioso para el cerebro.

Se ha demostrado que es uno de los métodos más eficaces para proteger este órgano y reforzar las capacidades cognitivas.

Entre los beneficios de tocar el piano destaca que ayuda a ralentizar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. Incluso protegería contra el alzhéimer, una de las patologías neurodegenerativas más graves. (1)

De acuerdo con Jutz Jäncke, psicóloga de la Universidad de Zúrich, “Aprender a tocar un instrumento musical aumenta el coeficiente intelectual en 7 puntos, tanto en adultos como en niños”.

Esta experta llevó a cabo varios estudios al respecto y observó que las personas mayores de 65 años que tocan el piano, aunque solo sea durante una hora a la semana, comienzan a experimentar cambios cerebrales a partir de los 4 meses.

En concreto, las partes del cerebro encargadas de la memoria, así como del control de las manos y de la vista, se vuelven más activas. Y ello hace que mejore la coordinación entre la vista y las manos. (2)

Otros beneficios de tocar el piano es que mejora la capacidad auditiva, lo que a su vez ayuda a reforzar la memoria y nuestra capacidad de atención.

¡Y aún hay más!

¡Más beneficios de tocar el piano!

Escuchar música clásica, más en concreto de Mozart, mejoraría la inteligencia. Esta fue la conclusión de un estudio que contó con varios estudiantes a los que se pidió que escucharan una sonata de Mozart, tras lo que debían resolver varias pruebas de coeficiente intelectual y de razonamiento espacial.

Pues bien, los resultados demostraron que los que habían escuchado esa pieza musical obtuvieron una puntuación más alta en todas las pruebas.

Es cierto que esa “mejora” de la inteligencia solo fue a corto plazo, de apenas 15 minutos. Pero estudios posteriores han obtenido los mismos resultados, razón por la que este efecto de la música sobre el intelecto se denomina “efecto Mozart”. (3)

En definitiva, aprender a tocar el piano no debe considerarse solo una afición. También es una manera muy eficaz de cuidar nuestra salud cognitiva.

Si tiene cabeza y manos, puede tocar el piano

Soy consciente de que una cosa es pensarlo y querer hacerlo y otra muy distinta llevarlo a la práctica para obtener esos beneficios de tocar el piano.

Por supuesto, tocar un instrumento siempre exige esfuerzo y dedicación. Y ese es tal vez el gran error que cometen muchos principiantes. Que piensan que deben saber interpretar piezas clásicas con gran virtuosismo.

En realidad tocar el piano es como cocinar, no hace falta ser un prestigioso chef para poder preparar platos deliciosos. Y tampoco hace falta acudir a los ingredientes más exclusivos para hacer recetas que gusten a sus comensales.

Con el piano sucede lo mismo. Existen piezas extremadamente complejas, pero no necesita empezar por esas. Sobre todo si lo que quiere es divertirse mientras toca, que es uno de los principales objetivos.

Para ello la clave, como tantas cosas en la vida, es ir poco a poco. Y ser consciente de sus propias capacidades cuando empiece a tocar.

¿Ni siquiera sabe dónde está el do, el re o el mi? ¡Es normal! No puede saber algo si nadie se lo ha mostrado antes.

Ahora bien, si no se ve acudiendo a clases de solfeo todas las semanas, ya sea por falta de tiempo o de dinero, y prefiere aprender por su cuenta, las nuevas tecnologías se han convertido en una valiosa ayuda.

Por ejemplo, la plataforma de YouTube está repleta de vídeos donde algunos alumnos o profesores de piano enseñan las primeras nociones.

Solo tiene que dar con el vídeo que más se adecúe a sus conocimientos para no sentir esa frustración al ver que no mejora.

Y respecto al precio del piano propiamente dicho, basta con echar un vistazo a las páginas de anuncios de segunda mano. Verá que hay para todos los gustos y a todos los precios.

Incluso si prefiere uno nuevo, a ser posible que no ocupe mucho espacio, existen infinidad de modelos electrónicos muy ligeros y sencillos de tocar. ¡Perfectos para principiantes!

La clave para obtener los beneficios de tocar el piano

Seguro que alguna vez, cuando un niño le había regalado un dibujo en el que había puesto todo su corazón, usted no pensó “menuda birria de dibujo”.

Por el contrario, lo trató como si fuera una obra de arte, pues comprendió la intención que había tras ese dibujo: regalarle algo que el niño consideraba que era bonito.

Pues bien, cuando empiece a tocar le pido que haga lo mismo, pero con usted.

Al sentarse por primera vez frente al piano, adopte esa actitud benevolente. Mírese a sí mismo como si fuera un niño pequeño. De hecho, en ese momento usted está dando sus primeros pasos musicales.

Así, al igual que ocurre cuando un niño está orgulloso porque ha dado tres pasos, le pido que usted también se alegre al tocar tres teclas seguidas.

Siéntase orgulloso por cada progreso que realice. Da igual el tiempo que ha necesitado para conseguirlo.

Además, tocar el piano es una excelente manera de terminar la jornada. Ayuda a relajarse antes de irse a dormir, lo que favorece un mejor descanso. Y todo eso al tiempo que protege y refuerza nuestras capacidades cognitivas.

¡No dirá que no son razones de peso para empezar a tocar el piano!

Fuentes

  1. Richard Alleyne, Science Correspondent. “Playing a musical instrument makes you rainier”. The Telegraph. Oct, 2009.
  2. Esther García Valverde. “Musicoterapia en demencias: revisión bibliográfica y metodología de intervención”. Centro de Referencia Estatal de Atención al Alzhéimer.
  3. Jakob Pietschnig, Martin Voracek, Anton K. Formann. “Mozart effect–Shmozart effect: A meta-analysis”. Intelligence. 2010.

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