Estimado Lector,

Existen números que pueden marcar toda una vida.

Está el del boleto premiado con el Gordo de Navidad. La fecha de nacimiento de los nietos. O incluso ese número favorito que siempre le ha traído suerte.

Pues bien, yo hoy le ofrezco los números clave de su salud.

Son cifras que debe tener muy en cuenta, pues le ayudarán a conservar un óptimo estado de salud físico y mental, además de prevenir todo tipo de problemas. Especialmente a medida que pasan los años.

Desvelamos las claves de la “secuencia de la salud perfecta”.

11

Con este número hablo de los miligramos de zinc -indispensable para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario- que es aconsejable aportar al organismo cada día.

Parece una cantidad ínfima, pero lo cierto es que es suficiente para ayudar a que el sistema de defensa de nuestro cuerpo cumpla con su función de forma óptima.

Y, aun así, las carencias de este nutriente están a la orden del día entre la población de todas las edades.

El estrés es uno de los grandes responsables de que esto suceda. Y es que ese gran enemigo presente en nuestra sociedad (especialmente en los dos últimos años, como alertan algunos estudios) hace disminuir el nivel de zinc en sangre.

De ahí que interese aumentar el aporte de alimentos ricos en zinc para alcanzar esos aportes diarios tan necesarios. Por ejemplo, los moluscos y crustáceos, las semillas (sobre todo de sésamo y de cáñamo), las legumbres y los frutos secos como piñones, almendras, anacardos…

21

En este caso me refiero a un porcentaje. En concreto, al del menor riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares si se toman al día 5 piezas de fruta y verdura… ¡como mínimo!

Así es como concluye un amplio estudio realizado en casi una veintena de países. Asimismo, esa investigación señala que 1 de cada 7 muertes debidas a ese problema en todo el mundo son consecuencia de no comer las suficientes frutas y verduras. (1)

Y ¡ojo! Para alcanzar ese 21% de menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, tan importante como la cantidad de vegetales que se coman, lo es su diversidad. Solo si se comen frutas y verduras de todos los colores (cada tono indica un nutriente en concreto, como puede leer aquí), contará con más antioxidantes para prevenir el deterioro oxidativo que nuestro cuerpo sufre a diario y es responsable de todo tipo de trastornos, no solo cardiovasculares: enfermedades neurológicas, problemas digestivos, cáncer…

60

Son los minutos que hay que mantenerse alejado de las pantallas electrónicas antes de irse a dormir. En otras palabras: debe apagar la televisión, el ordenador, la tablet y el móvil al menos 1 hora antes de acostarse.

Se trata de una rutina fundamental para ayudar a superar los problemas de sueño que afectan a buena parte de la población. Y es que la luz azul artificial que emiten estos dispositivos engaña al cerebro, haciéndolo creer que todavía es de día, por lo que se deja de liberar melatonina (la hormona responsable del ciclo sueño-vigilia).

Esto afecta de múltiples maneras al descanso: se tarda más en conciliar el sueño, no se duerme del tirón y el descanso no es reparador. Y eso por no hablar de que estos dispositivos conllevan un bombardeo de estímulos que, justo antes de dormir, impiden desconectar y que nos relajemos; algo indispensable para descansar en condiciones.

150

Seguimos con los minutos. En este caso, son los de ejercicio que hay que hacer a la semana para obtener todos los beneficios de la actividad física: mantener el tono muscular y mejorar la resistencia, el equilibrio y la coordinación (lo que reduce el riesgo de caídas y fracturas), pero también prevenir la aparición de la diabetes, la hipertensión, la depresión y la ansiedad. (2)

Como puede imaginarse, estas propiedades interesan más a medida que se cumplen años. Y por ello la edad no debe ser una excusa para no hacer ejercicio. ¡Todo lo contario!

Además, no es necesario alcanzar ese objetivo en una única sesión. De hecho, los expertos recomiendan que la actividad se reparta entre diferentes días y que se alternen ejercicios intensos (por ejemplo, con pesas) con otros más moderados (estiramientos, sesiones de yoga…) y de resistencia (nadar, montar en bici, correr…).

Eso sí, nunca exceda sus propios límites y elija la actividad física atendiendo a los gustos personales. De este modo evitará riesgos innecesarios y mantendrá la motivación de hacer ejercicio con regularidad. ¡El objetivo deseado!

400

Son los miligramos de magnesio que hay que tomar al día para beneficiarse de este mineral fundamental para la salud.

Y es que este oligoelemento participa en ¡más de 300! procesos vitales dentro del organismo, por lo que su carencia puede desencadenar todo tipo de problemas de salud.
Además, numerosos estudios han confirmado que una suplementación favorece la salud cardiovascular, reduce el riesgo de demencia, mejora los trastornos del sueño y ayuda a controlar la diabetes y otras posibles complicaciones asociadas al sobrepeso. (3) (4) (5)

Para alcanzar los aportes adecuados debe seguir una alimentación rica en magnesio (interesan las nueces de Brasil, los vegetales de color verde oscuro, el trigo sarraceno o el chocolate negro, por ejemplo), pero también puede optar por un complemento nutricional.

Eso sí, debe asegurarse de que este sea de calidad y en un formato biodisponible como citrato, glicinato, lactato o quelato de magnesio. Aunque también es recomendable que esté asociado con otros nutrientes que mejoran su absorción por parte del organismo, como por ejemplo el que puede conocer aquí.

4.000

Ya por último, aunque no por ello menos importante, destacar la cantidad de UI (es decir, Unidades Internacionales) de vitamina D que es indispensable tomar cada día.

No es la primera vez que recomiendo esta vitamina -¡ni será la última!-, ya que es un gran comodín para la salud. El problema es que muchos, al asociar la vitamina D con el sol, creen erróneamente que vivir en un país tan soleado como España garantiza unos niveles adecuados.

Nada más lejos de la verdad. Lo cierto es que los déficits son comunes en todo el mundo y España no es una excepción. De ahí que sea recomendable poner en práctica los consejos que aquí se indican para obtener el nivel óptimo en sangre de esta vitamina: 60 ng/ml.

Y un consejo extra: pídale a su médico un análisis de vitamina D para comprobar cuál es su nivel serológico. Es muy probable que se lleve una sorpresa y descubra que está mucho más bajo de lo normal…

Si es su caso, deberá seguir un tratamiento corrector que le permita alcanzar el nivel óptimo. Y para ello le convendrá acudir a un complemento que asocie la D con otras vitaminas para una mayor asimilación, como el que puede encontrar aquí.

¡No se olvide de estos números!

Se los recuerdo para que tome buena nota:

11, 21, 60, 150, 400, 4.000

Aunque, si me permite una sugerencia, ¿qué tal si los apunta en una nota que deje bien a la vista en la puerta de su nevera, por ejemplo? Así se asegurará de que nunca se le olviden. ¡Su salud depende de ello!

Y, por supuesto, le animo a que los comparta con todos sus familiares y allegados para que también se beneficien de ellos (puede reenviarles directamente este e-mail).

No lo dude: estos son los números que siempre “tocan”, para bien o para mal, en lo que a salud se refiere.

¡A su salud!