Ya sea a nivel físico o psíquico, el estrés crónico que afecta a una enorme parte de la población ha supuesto el caldo de cultivo perfecto para el imparable avance de la pandemia por Covid-19. Esta es la conclusión que comparte un número cada vez mayor de profesionales sanitarios, particularmente los especializados en medicina natural, complementaria y alternativa. Y también ha sido el punto de partida de una interesante ponencia en el marco de un reciente congreso online sobre “Apoyo emocional y neurológico en estados pre y postcovid-19”(1).

El estrés debilita el sistema inmunitario y provoca una inflamación generalizada a todos los niveles del organismo, así como posibles tendencias depresivas (generadas en muchos casos por la propia inflamación del celebro). Pues bien, esa combinación de factores dañinos nos debilita enormemente frente a cualquier enfermedad y, en el caso concreto de la Covid-19, implica un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones y requerir más tiempo de recuperación.

Sin embargo, la solución es más sencilla de lo que parece. Por un lado, el nivel de inflamación puede conocerse gracias a una simple analítica de sangre centrada en unos marcadores de inflamación específicos. Por el otro, las defensas pueden protegerse de los nefastos efectos del estrés a través de plantas adaptógenas de lo más eficaces, como por ejemplo la ashwagandha.

Y no solo eso: la toma de esta planta, así como la suplementación con otras sustancias inmunoestimulantes como el magnesio, el zinc o la vitamina C, también convienen especialmente a quienes han pasado la enfermedad y arrastran algunos síntomas o cansancio extremo durante semanas. Y es que se habría evidenciado que el SARS-CoV-2 interfiere en la producción de energía a nivel mitocondrial, ante lo que estos complementos resultan de gran ayuda.

Nota de Salud en 1 Minuto: además de plantas adaptógenas, de las que hemos hablado en profundidad en varias ocasiones, en la ponencia también se han abordado otras técnicas usadas tradicionalmente con éxito para estimular el sistema inmunitario, como por ejemplo los baños fríos.

Fuente:

1. Dr. Jorge Ángel, director médico de Equisalud. II Congreso online “Apoyo emocional y neurológico en estados pre y postcovid-19”. Equisalud. Abril 2021.