Hace unos días le envié la primera parte de mi lista esencial de las 14 tinturas madre (TM) que todo el mundo debería tener en su botiquín para mejorar eficazmente su salud.

En aquel e-mail le hablé de las 7 primeras, cómo utilizarlas y su dosificación exacta (por si no lo leyó entonces, al final de este texto le dejo el enlace a través del que podrá recuperar esa información). Ahora continuo esa lista con las 7 maravillas de hoy:

8. Cardo mariano para desintoxicar el hígado

El cardo mariano (Silybum marianum) es, junto al Desmodium adscendens, uno de los mejores depuradores del hígado que existen. Además, actúa sea cual sea el origen del problema hepático, ya se trate de una infección viral o de una intoxicación por medicamentos o alimentos.

Asimismo, asociado a tratamientos específicos ayuda a reducir el dolor hepático y vesicular, a combatir la acidez y a aliviar la ictericia cutánea (es decir, el tono amarillento que produce un exceso de bilirrubina en sangre debido a un problema en el sistema hepatobiliar).

No resulta complicado encontrarlo en farmacias o tiendas especializadas en forma de extracto estandarizado en silimarina (si quiere conocer un poco más sobre cómo actúa, le recomiendo leer este texto).

Por su parte, en forma de TM se recomiendan 15 gotas diluidas en un poco de agua tibia antes de las comidas.

Además, asociado a la cúrcuma sería capaz de retrasar el crecimiento de algunos tipos de cáncer e incluso de mejorar la eficacia de ciertos tratamientos como la radioterapia, al aumentar la protección del cuerpo frente a sus efectos secundarios.

9. Celidonia para acabar con las verrugas

La celidonia mayor (Chelidonium majus), conocida precisamente como “hierba de la verruga”, se usa externamente para eliminar estas molestas protuberancias. De hecho, impregnar la verruga con el jugo que contiene su tallo permite acabar con ellas. Ahora bien, debe saber que, en ausencia de la planta fresca en su jardín, la TM ofrece los mismos resultados.

Hay quien para esta indicación recomienda asociarlo a aceite esencial (AE) de árbol de té y a ajedrea de montaña.

Y por otro lado no hay que olvidar que los tres alcaloides que contiene son también muy útiles en caso de inflamación hepática.

10. Espino blanco contra las palpitaciones

El espino blanco (Crataegus oxyacantha) es un gran estabilizador de la frecuencia cardíaca y calma las palpitaciones leves al actuar como modulador suave del sistema simpático y como ligero ansiolítico (pero sin causar adicción). Pero es que además de eso también puede contribuir a reforzar la contracción del corazón, a elevar la presión arterial demasiado baja y a disminuir los síntomas de insuficiencia cardíaca (por ejemplo, el edema).

Puede hallarse fácilmente en forma de cápsulas de plantas frescas y se asocia con magnesio o con plantas sedantes como el bálsamo de limón o la amapola de California en muchas preparaciones.

Ahora bien, una de sus formas estrella es la yemoterapia (es decir, el uso fitoterapéutico de sus brotes) en una dilución de 1 DH. En este caso se toman 100 gotas de TM por día repartidas en 3 dosis o diluidas en 1 litro de agua. De este modo ejerce una importante acción reguladora y calmante sobre numerosos síntomas cardíacos.

11. Damiana para la libido y contra el estrés

La damiana -o Turnera aphrodisiaca– es, como su nombre científico indica, un tónico sexual tanto para hombres como para mujeres, a quienes ayuda a recuperar el equilibrio hormonal.

Y en esta indicación puede asociarse además a la maca, una adaptógena que aumenta la resistencia al estrés.

Por lo general se recomiendan 15 gotas de TM mañana y tarde, ya que pese a su acción estimulante no perturba el sueño. De hecho, no tiene contraindicaciones.

12. Equinácea contra las infecciones

La equinácea (Echinacea angustifolia) se considera uno de los principales antiinfecciosos recogidos en las farmacopeas tradicionales, capaz además de bajar la fiebre.

Ahora bien, su acción contra las bacterias no es directa, sino que funciona gracias a la estimulación de células inmunitarias especializadas como los linfocitos.

En forma de TM se encuentra en numerosas elaboraciones de farmacia y de tiendas especializadas, incluso en complementos alimenticios, a veces asociada a aceites esenciales (AE) de gran acción antiséptica y expectorante (eucalipto, tomillo, tuja…).

Por lo general se aconseja tomar 12 gotas diluidas en agua con polvo de magnesio, zinc y vitamina C, aunque también puede aplicarse localmente, diluido y sobre la frente, a razón de 1 cucharada por cada tazón de agua caliente (a la que debe añadir, además, AE de tomillo y de eucalipto).

13. Cola de caballo para recuperar la energía

La cola de caballo (Equisetum arvense) o “sílice vegetal”, como también se le conoce, es probablemente la mejor forma asimilable de este compuesto y, por tanto, resulta altamente remineralizante.

De hecho, suele aconsejarse en estados de fatiga (aunque no en personas hipotensas), después de una enfermedad infecciosa y en todos los estados de desmineralización en general, como por ejemplo cuando se sufre osteoporosis o un proceso de recalcificación tras una fractura.

No le costará encontrar la cola de caballo en forma de TM en farmacias. A menudo se recomiendan de 20 a 30 gotas tomadas 3 veces al día, pero debe saber que estas dosis pueden aumentarse en caso de fatiga extrema o de desmineralización, por ejemplo después de sufrir una hemorragia o una enfermedad infecciosa.

14. Amapola de California para dormir mejor

La amapola de California (Eschscholtzia californica) es un clásico en el tratamiento de los trastornos del sueño. Durante mucho tiempo resultaba muy sencillo encontrarla en forma de TM e incluso asociada a valeriana, pasiflora, bálsamo de limón o lúpulo.

Sin embargo, hoy día suele ser más común en forma de extracto añadido a complementos alimenticios.

En cualquier caso, no puedo dejar de citarla, ya que es una planta fantástica para tomar después de la cena y antes de acostarse, dado que le ayuda a conciliar el sueño y descansar mejor de forma segura.

De hecho, su eficacia puede incluso ayudar a desprenderse de los somníferos, los cuales generan una terrible dependencia (consulte con su médico especialmente si ya los está tomando antes de empezar a seguir un tratamiento con esta planta).

¡Ah! Antes de despedirme, lo prometido es deuda: si se perdió el texto previo a este e-mail, con las 7 primeras TM que debería tener en su botiquín, aquí puede leerlo.

¡A su salud!

P.D.: Ya ve que estos 14 remedios componen un kit básico de salud que puede ayudar a prevenir y tratar cualquier problema o dolencia. Por eso le animo a reenviar directamente este e-mail a todas aquellas personas, ya sean familiares o amigos, que crea que vayan a sacar provecho de esta información. ¡Estoy seguro de que se lo agradecerán enormemente!