Lo que voy a decirle no es precisamente una buena noticia: si usted tiene más de 60 años y ha descuidado su alimentación está expuesto a sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) en cualquier momento. En apenas un instante y sin previo aviso, su vida podría cambiar y ya nunca volvería a ser la misma.

Le pido perdón si le estoy alarmando, pero esta es la realidad a la que se enfrenta.

  • En España, cada año 120.000 personas sufren un ACV, la mayoría entre los 60 y los 65 años de edad.
  • El 30% de estas personas fallece durante el primer mes, mientras que el 40% lo hace en el plazo de un año.
  • Aquellas que logran superarlo sufren secuelas que afectan a funciones tan básicas como caminar, ver y hablar, en algunos casos de forma irreparable.
  • Los ACV son ya la tercera causa de mortalidad en las mujeres y la quinta en el caso de los hombres.

Es cierto que las cifras son muy preocupantes, pero no todo es negativo: si usted reacciona inmediatamente, aún está a tiempo de escapar a estas estadísticas y evitar unos efectos devastadores sobre su calidad de vida.

Y puede hacerlo a través de la nutrición.

Para ello, el Dr. Curtay ha preparado un extenso trabajo sobre los accidentes cerebrovasculares poniendo el foco en la mala alimentación, su principal factor de riesgo. Y lo que aún le da más valor es que no sólo se limita a denunciar las posibles carencias alimentarias que pueden provocar un ACV, sino que además desvela qué nutrientes disparan el riesgo de sufrirlo. Algunos están presentes en alimentos que se consumen habitualmente, por lo que es imprescindible que lea este Dossier para poder evitarlos desde hoy mismo.

Déjeme que le hable de ellos.

Nutrientes nocivos para su salud cerebral

Sin duda, uno de los que más debe vigilar es el hierro.

Puede que de niño le atiborraran a comer lentejas por su alto contenido en este mineral, en apariencia tan beneficioso. Pero lo que no se sabía entonces es que el exceso de hierro favorece los procesos inflamatorios. Y, como podrá comprobar en el Dossierla inflamación está detrás de todo ACV, por lo que es importante que controle los niveles de hierro en su organismo.

Puede hacerlo restringiendo ciertos alimentos de su dieta (el Dr. Curtay los ha identificado para usted), aunque también le ayudarán ciertos complementos nutricionales que inhiben el paso del hierro al interior de las células y otras sustancias capaces de bloquearlo.

Otro nutriente a tener en cuenta es el triptófano. Quizá no le suene su nombre, pero este aminoácido esencial está presente en algunos de los alimentos más cotidianos: los huevos, la leche, el pollo, los garbanzos, el plátano…

En condiciones normales es muy beneficioso para el organismo, pues le ayuda a fabricar sus propias proteínas, aumenta la serotonina y es vital en la regulación del sueño. Pero, ¿sabe que ocurre cuando existe riesgo de accidente cerebrovascular?

Pues que se convierte en una gran amenaza.

Ante la más mínima inflamación en una pared arterial (generalmente debido a la hipertensión), el triptófano activa las plaquetas sanguíneas, que se van adhiriendo a ella hasta reducir el grosor de la arteria y formar un coágulo que puede dar lugar al ictus. Por ello, en caso de riesgo es desaconsejable tomarlo en altas concentraciones, especialmente las que presentan algunos complementos nutricionales.

En el caso de que uno de estos coágulos se libere (debido a alteraciones anormales del ritmo cardíaco, por ejemplo) podría desplazarse por las arterias carótidas hasta llegar al cerebro y provocar una embolia. Precisamente esto es lo que hace el glutamato, otro de los nutrientes que debe evitar y que se encuentra en forma de aditivo alimentario en salsas, sopas y platos preparados.

Aunque hay más nutrientes que actúan como caldo de cultivo de esta patología, puede estar tranquilo: el Dr. Curtay no ha pasado ninguno por alto y le va a dar todas las indicaciones que necesita para reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Y lo que también es muy importante: en el caso de que ya hubiera sufrido uno también encontrará soluciones que le ayudarán a recuperarse.

La mayoría de los afectados suele sufrir graves secuelas, desde una hemiplejia (parálisis de uno de los lados del cuerpo) hasta trastornos sensitivos, minusvalías físicas e incluso demencia y depresión. En estos casos no hay por qué resignarse, pues existen medidas que incrementan considerablemente las probabilidades de recuperación tras un ACV: programas y técnicas de reeducación (le sorprenderá lo beneficioso que puede llegar a ser un conocido juego de mesa), nutrientes neuroprotectores, vitaminas específicas en forma liposoluble (especialmente si se trata de un ACV trombótico), los complementos nutricionales base…

Créame que son muchos los medios que la nutriterapia pone a su alcance para evitar los ACV desde su origen y que le van a permitir vivir sin esa espada de Damocles sobre su cabeza. Los encontrará todos en este Dossier imprescindible, donde también conocerá:

  • Qué preparados industriales contienen las sustancias proinflamatorias responsables de los coágulos y que es mejor evitar.
  • Las vitaminas del tipo B que reducen la homocisteína (un agente proagregante que circula por la sangre e incrementa el riesgo de ACV) y cómo mantenerla a raya.
  • La importancia de la relación sodio-potasio para prevenir la hipertensión (no basta con reducir la sal si no se aportan otros minerales).
  • Los tres alimentos ricos en polifenoles y antioxidantes que es aconsejable consumir a diario para reducir significativamente la presión arterial.
  • Qué condimento tiene efectos antitrombóticos y antiarrítmicos, qué aminoácido reduce la agregación plaquetaria y la viscosidad sanguínea y qué ingrediente de cocina es el ideal para mejorar la tensión sistólica y la diastólica.
  • Los efectos antiadhesión de los polifenoles sobre las plaquetas y cuáles son los alimentos que los contienen en mayor proporción.
  • Y también conocerá la incidencia de la lipoproteína(a) sobre los ACV y cómo minimizar sus consecuencias con una simple verdura, la dieta capaz de reducir la hipertensión en un 88%… ¡y muchas soluciones más!

Le aseguro que el Dossier de noviembre contiene el mayor arsenal de alimentos y complementos creado hasta la fecha para prevenir y luchar contra los accidentes cerebrovasculares.

Sin olvidar las otras medidas de protección no alimentarias que también ha recogido el Dr. Curtay y que le van a ser muy útiles, como:

  • Qué hacer tras un accidente isquémico transitorio (AIT). Ponga especial atención, pues son la antesala a un ACV y los médicos no siempre le dan la importancia que tiene.
  • Cómo comprobar su nivel de homocisteína en sangre (es fundamental que lo haga con regularidad para evitar riesgos).
  • E incluso cuál es la posición ideal al dormir la siesta y… ¡sus efectos beneficiosos sobre la hipertensión y el riesgo de sufrir un ACV!

Tenga muy presente que:

 El cerebro es el más frágil de todos sus órganos.

 La mayoría de las neuronas no se renuevan ni se regeneran.

 Y además controla las funciones de otros órganos vitales, por lo que un fallo cerebral conlleva graves consecuencias.

Por ello es fundamental que lo cuide como se merece.

Si sigue todas las pautas que encontrará en este Dossier le aseguro que lo mantendrá sano y protegido para siempre. Por eso le animo a que solicite ahora su ejemplar y comience a prevenir su salud cerebral desde ya mismo. Pero deberá darse prisa, pues sólo tiene hasta el 28 de octubre para hacerlo.

Ese día enviaremos a la imprenta el nuevo número de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar“Accidentes cerebrovasculares: prevención y recuperación tras haber sufrido un ictus”, por lo que le recomiendo que reserve el suyo cuanto antes si quiere recibirlo impreso directamente en su domicilio.

Haga clic aquí para pedir el Dossier que le permitirá empezar a proteger su cerebro hoy mismo.