Cardioprotectora, anticancerígena… Todos los beneficios de la piña, al descubierto

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La piña es una fruta con excepcionales propiedades frente a numerosas patologías, como está a punto de ver. Hacemos un repaso los más importantes hallazgos científicos sobre esta fruta tan cargada de salud ¡como de sabor!

La piña es una fruta que en casa nos gusta especialmente, aunque cuando la comemos nos provoca cierta sensación de culpabilidad.

Y es que por lo general apostamos por consumir fruta de proximidad, que no haya sido ionizada para su transporte por aire o mar.

La excepción la hacemos precisamente con la piña (al terminar de leer este texto entenderá por qué). Esta no siempre procede del entorno cercano, pero en cualquier caso está muy bien protegida durante el viaje gracias a su gruesa piel, por lo que su carne por lo general está libre de tóxicos.  

Beneficios de la piña: pobre en azúcar, rica en nutrientes

Al contrario de lo que algunas personas creen debido a su intenso sabor dulce, la piña no contiene demasiado azúcar (apenas un 10% de su peso).

beneficios de la piña

Eso la convierte en una fruta especialmente buena si se quiere renunciar a los dulces y “engañar” a todo tipo de antojos.

Además, contiene una buena dosis de vitamina C, que es beneficiosa para mantener una buena salud y forma física, y betacaroteno, esencial para una buena vista.

También es rica en potasio y manganeso (y si hay dos oligoelementos que casi siempre se descuidan, son estos).

Por un lado, el potasio es absolutamente esencial para la salud de las células, ya que sin él no pueden llevarse a cabo los procesos químicos internos.

Por el otro lado, el manganeso es necesario para evitar el desgaste celular, ya que sin él no pude haber ningún tipo de acción antioxidante. Pero es que además las carencias de este nutriente provocan la despigmentación de la piel y un importante debilitamiento del sistema nervioso.

Ya por último, cabría mencionar un activo de la piña que tiene propiedades tan interesantes que últimamente se está considerando incluso en protocolos anticancerígenos y contra todo tipo de problemas cardiovasculares. Veamos de cuál se trata.

Una joya de salud en el corazón de la piña

Hace siglos que los amerindios, nativos de las regiones de las cuales es oriunda esta fruta, conocen sus cualidades medicinales.

Los indios del Caribe, por ejemplo, han usado tradicionalmente la piña para curar las heridas.

Los mexicanos, por su parte, la empleaban en casos de bronquitis. Y los habitantes de la actual Venezuela la tomaban en caso de irritaciones de la garganta.

También en Brasil se consumía para aliviar la tos.

Y en muchas de estas regiones aún hoy se utiliza la savia de sus tallos para limpiar quemaduras y heridas, así como para facilitar la digestión.

Sin embargo, no fue sino hasta 1876 que los europeos descubrieron la molécula responsable de tales propiedades curativas de la piña: la bromelina.

Y solo en la década de 1960 se logró demostrar la utilidad de esta enzima de forma sistemática.

Usos médicos de la bromelina

Las propiedades de la bromelina son muy alentadoras, especialmente en el tratamiento de enfermedades crónicas como la osteoartritis. Pero también frente al dolor posoperatorio, por ejemplo, o los problemas cardiovasculares.

En los años 60 y 70 del pasado siglo, en concreto, se llevaron a cabo numerosos estudios para evaluar la eficacia de la administración de suplementos de bromelina en la inflamación causada por la cirugía, así como de la debida a hematomas y moretones. (1)

Sus resultados han sido, además, respaldados por estudios más recientes. (2)

Y sus cualidades antiinflamatorias también se han probado con éxito en la artrosis. De hecho, la bromelina se ha utilizado en un cóctel de enzimas que ha demostrado ser tan eficaz como un fármaco estándar (el diclofenaco) para reducir el dolor y la inflamación cuando afectan a la rodilla. (3)

Es hasta tal punto eficaz la bromelina que ya se ha convertido en el antiinflamatorio natural más recomendado por muchos expertos en salud complementaria y alternativa frente al dolor articular.

Y no solo eso: resulta que ¡también limpia las arterias! En concreto tiene efectos sorprendentes sobre la circulación sanguínea y la salud cardiovascular. E incluso minimiza la gravedad de la angina de pecho y el ataque isquémico transitorio, al tiempo que descompone las placas de colesterol. (4)

De hecho, la literatura científica ha demostrado que la bromelina es eficaz en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares al ser un inhibidor de la agregación plaquetaria en la sangre. ¡Y hace nada menos que 50 años que se sabe que minimiza el riesgo de trombosis y embolia arterial! (5)

Es una pena que no se hable más de ello, ¿no le parece?

Pues hay efetos todavía más sorprendes y de los que tampoco se sabe apenas nada.

Un revolucionario tratamiento contra el cáncer

La bromelina también se ha estudiado cada vez más en los últimos años debido a sus fabulosas propiedades oncostáticas.

Y es que es capaz de hacer algo increíble: conseguir que los tumores sean menos malignos actuando directamente sobre sus células y su entorno.

Para ello, en concreto modula los sistemas inmunitario e inflamatorio y la capacidad de frenar las hemorragias. ¡Los investigadores han conseguido incluso provocar la apoptosis -el “suicidio” de las células de un tumor maligno- en ratones gracias a ella! (6) (7)

Y debo decir que esto es especialmente alentador en tanto que la bromelina no es en absoluto tóxica (es decir, que al menos hasta la fecha no se conoce ningún efecto de este tipo).

¿Entiende ahora por qué mi familia y yo hemos decidido hacer una honrosa excepción con la piña? ¿Acaso sigue viendo usted a esta fruta de la misma manera después de leer este texto? Le animo a que deje un comentario abajo contando qué le parece. ¡Pocos aliados de salud son tan útiles y al mismo tiempo deliciosos!

Fuentes

1. MacKay D, Miller AL. “Nutritional support for wound healing”. Altern Med Rev. 2003 Nov;8(4):359-77.
2. Hoernecke R, Doenicke A. “Peri-operative enzyme therapy: a useful complement to the post-operative pain treatment”. Anaesthesist 1993; 42: 856–61. Mencionado en: Kelly GS. Bromelain: A Literature Review and Discussion of its Therapeutic Applications. Alt Med Rev 1996;1(4):243-257.
3. Akhtar NM, Naseer R, Farooqi AZ, Aziz W, Nazir M. “Oral enzyme combination versus diclofenac in the treatment of osteoarthritis of the knee—a double-blind prospective randomized study”. Clinical Rheumatology. 2004;23(5):410–415.
4. “Biotechnol Res Int. 2012, Properties and Therapeutic Application of Bromelain: A Review”. Rajendra Pavan, Sapna Jain, Shraddha, and Ajay Kumar.
5. Heinicke RM, van der Wal L, Yokoyama M. “Effect of bromelain (Ananase) on human platelet aggregation”. Experientia. 1972;28(10):844–845.
6. Chobotova K, Vernallis AB, Majid FAA. “Bromelain’s activity and potential as an anti-cancer agent: current evidence and perspectives”. Cancer Letters. 2010;290(2):148–156.
7. Béez R, Lopes MTP, Salas CE, Hernández M. In vivo antitumoral activity of stem pineapple (Ananas comosus) bromelain. Planta Medica. 2007;73(13):1377–1383.


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