Si siente que su memoria comienza a fallarle, pero también si quiere reforzarla porque está estudiando (por ejemplo, algún idioma), hace teatro o, simplemente, porque quiere evitar su pérdida, tome buena nota de los siguientes grupos de alimentos:

  • Interesan las de hoja verde como el brócoli, las espinacas o las coles de Bruselas, muy ricas en flavonoides neuroprotectores.
  • Los aguacates y los frutos rojos (sobre todo los arándanos) tampoco deben faltar al ser muy ricos en vitamina C y en polifenoles, de propiedades antiinflamatorias, que retrasan la aparición de enfermedades neurodegenerativas.
  • El de oliva es un imprescindible de la dieta mediterránea, pero también si quiere reforzar su memoria. Y si prefiere algo un poco más exótico, el aceite de coco también mejora el nivel cognitivo, según un estudio realizado en pacientes con alzhéimer(1).
  • Frutos secos. Las nueces son especialmente beneficiosas para luchar contra el estrés oxidativo responsable del envejecimiento neuronal, por lo que no deben faltar en una buena “dieta promemoria”.
  • Mejor los azules y de pequeño tamaño, como por ejemplo la caballa, la sardina o el boquerón. De este modo se beneficiará de su alto aporte en fósforo (indispensable para el mantenimiento de las membranas neuronales) y en omega 3 (un excelente antioxidante que retrasa el deterioro cognitivo). Eso sí, sin arriesgarse a sufrir una intoxicación por mercurio debido a la cada vez mayor contaminación de los mares por este metal, que acaba acumulándose en los peces de mayor tamaño.
  • ¡Y no se olvide del agua! Una buena hidratación es fundamental para el correcto funcionamiento del cerebro, lo que también repercute en la memoria. Una reciente investigación realizada con estudiantes concluyó que los que toman entre 25 y 300 ml de agua antes de examinarse obtienen mejores resultados y su capacidad de atención mejora un 31%(2).

Consejo de Salud en 1 Minuto: Tan importante como saber qué alimentos ayudan al cerebro lo es conocer aquellos que pueden perjudicarle. Un ejemplo de estos últimos es la glucosa, el “combustible” por excelencia del cerebro, pero que en exceso puede conllevar un deterioro cognitivo importante. Para prevenir ese riesgo le proponemos que se apunte al reto de “menos azúcar en su dieta en solo 36 horas” (lea aquí cómo puede llevarlo a cabo). ¡Ah! Y compártalo con aquellos familiares y conocidos a los que también pueda beneficiarle para que se sumen a este reto con usted.

Fuentes:

1. De la Rubia Ortí, José Enrique et al.: “Influencia del aceite de coco en enfermos de alzhéimer a nivel cognitivo”. Nutrición Hospitalaria. 2017.