Diversos estudios ya habían relacionado los patrones de sueño con el estado de ánimo, al señalar que los “búhos” (término empleado para las personas que se despiertan de forma natural más tarde) tienen el doble riesgo de depresión en comparación con las “alondras” (es decir, las más madrugadoras). Ahora una reciente investigación(1) ha dado un paso más al indicar que acostarse y levantarse antes de lo habitual ayudaría a reducir considerablemente ese riesgo.

Para llevarla a cabo los investigadores han contado con más de 840.000 personas a las que han realizado un completo seguimiento de sus patrones de sueño. Esto ha permitido comprobar que, si una persona se acuesta 1 hora antes de lo que acostumbra y se levanta también 1 hora antes, el riesgo de padecer algún tipo de trastorno depresivo se reduce en un 23%. Asimismo, si se acuesta 2 horas antes para madrugar 2 horas más, ese riesgo pasa a ser ¡un 40% menor!

En definitiva, el hecho de adelantar la hora de meterse en la cama puede ser considerado como un factor de protección frente a posibles trastornos mentales.

Consejo de Salud en 1 Minuto: este estudio pone de manifiesto los beneficios de madrugar pero… ¿y si el problema es que uno no consigue dormirse nada más acostarse? Si el insomnio no le da tregua puede seguir la denominada “teoría del columpio” (aquí le indicamos cómo ponerla en práctica) u optar por remedios naturales de probados efectos somníferos (por ejemplo, esta planta le ayudará a dormir toda la noche).

Fuentes:

1. Daghlas I, Lane JM, Saxena R, Vetter C. Genetically Proxied Diurnal Preference, Sleep Timing, and Risk of Major Depressive Disorder. JAMA Psychiatry. 2021.