Las personas con esclerosis múltiple que también sufren depresión tienen más riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares graves. Eso sí, si tratan su depresión, ese riesgo puede verse reducido, según un equipo de investigadores(1).

Los científicos han llegado a esta conclusión tras revisar los informes médicos de más de 12.000 pacientes y observar que las personas con esclerosis múltiple tienen más riesgo de sufrir cualquier tipo de enfermedad cardiovascular. Ahora bien, resulta que si también padecen depresión (la cual puede surgir a raíz de la enfermedad, debido a lo mucho que la esclerosis múltiple afecta a la calidad de vida del enfermo), el riesgo se multiplica considerablemente.

Por tanto, podría decirse que ambas afecciones actuarían en una especie de sinergia, en este caso para dañar el sistema cardiovascular del paciente. La explicación, según los responsables de la investigación, podría estar en los mecanismos inflamatorios asociados a la depresión, los cuales comprometen el sistema cardíaco.

Asimismo, han observado que las mujeres son las más afectadas por la esclerosis múltiple y por la depresión y, por tanto, que en ellas hay más riesgo de que la suma de ambas patologías conlleve un detrimento cardiovascular. De ahí que los investigadores hayan señalado la importancia de que su tratamiento para la esclerosis múltiple incluya terapias para hacer frente a la depresión.

Fuentes:

  1. Palladino R, Chataway J, Majeed A, Marrie RA. “Interface of Multiple Sclerosis, Depression, Vascular Disease, and Mortality: A Population-Based Matched Cohort Study”. 1 Sep 2021.