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[TEST DE VITALIDAD] Cómo mantener intactas las ganas de “comerse el mundo”

¿Cómo está usted de vitalidad?

Probablemente ni siquiera se había planteado que fuera algo que se pudiera medir y calcular. Pero lo cierto es que sí.

De hecho, usted mismo va a poder saber cuál es su nivel de vitalidad gracias al test que le propongo a continuación, en este Tener S@lud. Y en el caso de que esté bajo mínimos, descubrirá cómo puede aumentarlo siguiendo unos sencillos consejos.

Pero empecemos por lo principal: ¿en qué consiste exactamente la vitalidad?

Podría definirse como un aspecto del bienestar presente en todas las dimensiones del individuo. Una visión global y dinámica de la salud en la que cada persona se responsabiliza y puede hacerse cargo de sí misma, hasta el punto de que tener una vitalidad fuerte permite prevenir todo tipo de enfermedades, incluidas las metabólicas y las inflamatorias.

Por tanto, hablar de vitalidad es hablar de salud.

La vitalidad parte de cuatro grandes principios: alimentación, actividad física, descanso y gestión de las emociones. Y, a su vez, esos principios básicos deben aplicarse sobre las cuatro dimensiones del ser: física, afectiva, intelectual y creativa.

Esto significa que para tener una buena vitalidad es necesario desarrollar y fortalecer las cuatro dimensiones, y usted hoy va a aprender a hacerlo correctamente.

Pero, antes de nada, le invito a que realice la siguiente prueba para saber cómo está usted de vitalidad.

¿Cuál es su nivel de vitalidad?

A continuación le propongo un sencillo test. Ha sido desarrollado por la Dra. Verónique Chabernaud, especializada en oncología y creadora de una corriente propia centrada en la vitalidad.

Hace unos meses los lectores de Plantas & Bienestar tuvieron la oportunidad de conocerla, y ahora excepcionalmente vamos a compartir el test que ella misma diseñó con los lectores de Tener S@lud, para que todos puedan beneficiarse de él y conocer su nivel de vitalidad.

Para realizar el test solo debe responder 10 preguntas atendiendo a sus vivencias de la última semana. Deberá contestar con sinceridad y prestando atención a sus emociones y sensaciones, pues de lo contrario el resultado no servirá de nada y no podrá mejorar su vitalidad, que es de lo que se trata.

Marque la puntuación correspondiente, siendo 1 lo más negativo y 5 lo más positivo.

1 ¿Cómo se encuentra en cuanto a vitalidad física? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
2 ¿Sigue a diario estrategias, técnicas o actividades para mejorar su salud y vitalidad (actividad física, alimentación sana, relajación, sueño de calidad…)? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
3 ¿Cuál considera que es su estado de salud, según los criterios médicos estándares? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
4 ¿Cuál es su estado de vitalidad emocional (estresado, contrariado, angustiado o más bien feliz, sereno y realizado)? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
5 ¿Su actividad profesional tiene sentido a diario y a lo largo del tiempo? ¿Se siente realizado en ella? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
6 ¿Cuál es su estado de vitalidad intelectual (trabaja por placer y de forma fluida o más bien a marchas forzadas y con el único objetivo de que las cosas deben salir)? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
7 ¿Trabaja usted en respuesta a la demanda o toma la iniciativa? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
9 ¿Rebosa de creatividad espontánea o le falta inspiración? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
10 ¿Es usted un motor para su entorno en cuanto a creatividad? 1 – 2 – 3 – 4 – 5
11 ¿Tiene una gran intuición y la sigue? 1 – 2 – 3 – 4 – 5

Resultados

Si la puntuación es entre 50 y 31. ¡Buenas noticias! Su misión es mantener este nivel de vitalidad y, en aquellas preguntas en las que ha respondido por debajo de 5, tratar de mejorar su situación para que la vitalidad no decaiga.

Si la puntuación es entre 30 y 21. Tiene una buena base para poder darle un impulso a su vitalidad con bastante facilidad.

Si su puntuación es de 20 ó inferior. Lo primero es dilucidar si su estado es pasajero, fruto de un episodio complicado, o si se trata de algo crónico. En cualquier caso, ¡es hora de ocuparse de sí mismo!

Cómo mejorar la vitalidad en el plano físico

Para fortalecer el plano físico lo importante es cuidar del cuerpo con una alimentación rica en vegetales, frutas y verduras. Tanto como prevención como sobre todo si se encuentra falto de energía, para obtener unos resultados más interesantes puede acompañar esa alimentación con algunas plantas que estimulen el sistema inmunitario, como la equinácea (Echinacea angustifolia).

Contar con un descanso reparador también es esencial. Para ello la pasiflora (Passiflora incarnata), la valeriana (Valeriana officinalis) y el espino blanco (Crataegus monogyna), tomadas en infusión (juntas o por separado) antes de irse a la cama son muy buenas opciones.

Igual de importante es acudir a los tónicos en época de cansancio o de fatiga extrema. El tomillo (Thymus vulgaris) en infusión es ideal para iniciar el día con mucha energía al ser una planta revitalizante, digestiva y antiséptica. Y también puede recurrir a la acerola (Malpighia glabra).

Por último, una actividad física regular es indispensable para el buen equilibrio del organismo desde el punto de vista físico.

La importancia del plano emocional

La clave para fortalecer la vitalidad emocional es disfrutar de una vida afectiva feliz y repleta de buenas relaciones. Puede que esto le suene a perogrullada, pero lo cierto es que no siempre somos capaces de relacionarnos con personas que nos carguen de energía positiva, o tener la suerte de conocer nuevos lugares y experiencias que nutran nuestra experiencia vital.

Es por ello que siempre debe procurar hacer sitio a lo que es importante para usted, integrando en su día a día actividades que le hagan sentir bien y que le motiven.

Rodéese de personas que aprecie y aléjese de las relaciones tóxicas. Aprenda a autoafirmarse para reducir en todo lo posible las situaciones conflictivas o estresantes.

Esto no siempre es fácil, está claro. Sin ir más lejos el entorno laboral es una de las mayores fuentes de estrés que existen, hasta el punto de que incluso puede que deje de verle sentido a ir al trabajo cada día.

En este caso debería plantearse cómo reconducir la situación, o incluso si debería cambiar de trabajo. La respuesta no es fácil, es cierto, pero es necesaria para poder tomar el control de su vida para vivir con plena consciencia.

Y si le resulta imposible cambiar su situación profesional, otra opción para alcanzar la plenitud es realizar actividades deportivas o culturales alejadas del ámbito del trabajo, unirse a una asociación, desarrollar nuevos intereses… La vitalidad también es eso.

Refuerce también la vitalidad intelectual

La clave está en hacer que su cerebro trabaje al tiempo que usted disfruta. ¿Cómo se consigue eso? Muy fácil: leyendo, adquiriendo conocimientos nuevos y cultivándolos. Estos aprendizajes son primordiales para luchar contra el envejecimiento cerebral y el deterioro cognitivo.

Eso sí, no olvide hacer pausas para que su cerebro descanse. Y para obtener un sueño verdaderamente reparador recuerde que debe apagar las pantallas al menos una hora antes de acostarse, ya que la luz azul de la televisión, de los ordenadores o de los teléfonos móviles alteran el descanso.

Y, por último, pero no menos importante: cuide la esfera de la creatividad.

Tal vez piense que esa es una cualidad que solo tienen los pintores, los escritores o los directores de cine, pero en realidad todos somos creativos. ¡Y mucho más de lo que nosotros mismos nos creemos!

Todos estamos repletos de ideas y de deseos que nos entusiasman y que nos gustaría llevar a cabo. Pero solo podemos hacerlo cuando las otras tres dimensiones de la vitalidad estén bien asentadas.

Además, la creatividad no se limita al ámbito artístico, también puede desarrollarse dentro de la esfera profesional.

Para favorecerla trabaje en las demás esferas del ser. Y no se olvide de retomar el contacto con la Naturaleza. Uno siempre está más inspirado al aire libre que encerrado entre cuatro paredes.

El camino hacia la felicidad

Progresar en las cuatro dimensiones de la vitalidad es lo que le va a permitir avanzar hacia la felicidad y, en consecuencia, hacia un bienestar pleno. La vitalidad crea un terreno sólido para que la enfermedad no acabe arraigando. ¡Es el camino de toda una vida!

Y además ya ha visto que tiene a su disposición un sinfín de medidas que le van a permitir recuperar la vitalidad de manera rápida y sencilla. ¡Nunca es demasiado tarde!


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