Un reciente estudio publicado en The Journal of Sex Research señala que la vitalidad y el sentirse joven afecta a todos los aspectos de la vida, incluyendo uno de los más íntimos: el sexo.

Esta investigación se aleja así de la creencia de que cuanto mayor se hace uno menos interés se tiene por el sexo. Por el contrario, los investigadores afirman que uno es tan “joven en la cama” como se sienta fuera de ella.

Evidentemente, con el paso de los años el cuerpo ya no funciona tan rápido como antes, lo que para muchos se traduce en una mayor dificultad para mantener encuentros sexuales satisfactorios. Por el contrario el estudio, que ha contado con 1.170 adultos de entre 40 y 70 años y a los que se realizó un seguimiento de 10 años para observar la evolución tanto de su salud física como mental, afirma que esos encuentros tienen una mayor calidad gracias a otros factores psicosociales y biológicos, que generalmente no se tienen en cuenta a la hora de calificar las relaciones sexuales.

De este modo señalan que tal vez con el paso de los años los encuentros en el dormitorio sean menos frecuentes pero, si uno se siente bien y joven, las relaciones sexuales ganan en calidad.

 

Fuente: Amy Estill, Steven E. Mock, Emily Schryer y Richard P. Eibach: “The Effects of Subjective Age and Aging Attitudes on Mid- to Late-Life Sexuality” The Journal of Sex Research. 2017