Cada vez son más las empresas que ofrecen a sus trabajadores la posibilidad de llevar al trabajo a su perro. Esta iniciativa tiene lugar sobre todo en Estados Unidos y Reino Unido, gracias a las asociaciones que conciencian sobre los beneficios para la salud de las personas que implica tener cerca estos animales de compañía, independientemente de los que también puede tener la empresa en la que trabajan, al crear un mejor ambiente de trabajo.

Y es que se ha demostrado que la presencia del animal ayuda a reducir los niveles de ansiedad y estrés en el trabajo, incluso desde el primer día. Para confirmar estos beneficios se llevó a cabo un estudio en el que se formaron dos grupos entre los trabajadores: a uno se le permitió llevar a su animal de compañía, y al otro no.

Se observó que aquellos empleados que tenían a su perro con ellos veían reducido su nivel de estrés desde el primer minuto. Además, el simple gesto de acariciar al animal generaba un efecto relajante que contribuía a regular la tensión arterial.

Pero la presencia del animal también contribuye a mejorar la buena relación y comunicación entre los compañeros del trabajo, aunque sea con algo tan sencillo como iniciar conversaciones en las que se comparten anécdotas y curiosidades de sus mascotas.

Fuente: Randolph T. Barker, Janet S. Knisely, Sandra B. Barker, Rachel K. Cobb and Christine M. Schubert: “Dogs in the workplace”. Virginia Commonwealth University. 2017.