Un estudio español acaba de corroborar el poder de la dieta mediterránea no solo a la hora de ayudar a perder peso (combinada, eso sí, con ejercicio físico regular)(1), sino también a la de mejorar la salud de la microbiota intestinal. En concreto, los resultados del estudio demostraron que, después de solo un año siguiendo esta dieta, los efectos positivos sobre la flora intestinal son muy notables.

Entre sus principales conclusiones, publicadas en la revista American Journal of Clinical Nutrition, destaca que para perder peso la dieta mediterránea debe estar asociada obligatoriamente a otros cambios de hábitos (como por ejemplo hacer deporte habitualmente). En cambio, en lo que a la salud del microbioma respecta, la alimentación por si sola bastaría para favorecer una proliferación “consistente” de cepas bacterianas beneficiosas.

Nota de Salud en 1 Minuto: Es una de nuestras insignias pero, ¿goza la dieta mediterránea de buena salud? Aquí le dejo un texto que no solo lo pone en duda, sino que directamente afirma que esta forma de alimentarse (¡y de vivir!) “agoniza”.

Fuente:

1. Jananee Muralidharan, Isabel Moreno-Indias, Mónica Bulló, Jesús Vioque Lopez, Dolores Corella, Olga Castañer, Josep Vidal, et Al. “Effect on gut microbiota of a 1-y lifestyle intervention with Mediterranean diet compared with energy-reduced Mediterranean diet and physical activity promotion: PREDIMED-Plus Study”, The American Journal of Clinical Nutrition, 2021; nqab150.