Los niveles anormales de potasio están directamente relacionados con la insuficiencia cardíaca. De este modo, existiría un mayor riesgo de mortalidad tanto si se tienen unos niveles elevados de potasio (hiperpotasemia) como si éstos son excesivamente bajos (hipopotasemia).

Para obtener estas conclusiones se llevó a cabo una investigación(1) que contó con 2.164 pacientes que padecían insuficiencia cardíaca. También se analizaron hasta 16.000 muestras de sangre de enfermos para medir sus niveles de potasio.

Y es que el potasio ayuda a controlar la actividad de los músculos (incluido el corazón), así como el metabolismo, la digestión y el equilibrio de los procesos químicos y eléctricos del cuerpo. Se trata por tanto de un oligoelemento fundamental cuyo desequilibrio implica graves riesgos para la salud.

El estudio señala que la normopotasemia (es decir, un nivel normal de potasio en sangre) se relaciona directamente con un menor riesgo de fallecimiento entre los pacientes con insuficiencia cardíaca, en comparación con aquellos que tienen unos niveles muy elevados o muy bajos. Por ello los investigadores recomiendan que los afectados midan periódicamente sus niveles de potasio, para mejorar así el control de esta patología y prevenir futuras complicaciones.

Fuentes:

  1. Julio Núñez, Antoni Bayés-Genís, Faiez Zannad, Patrick Rossignol, Eduardo Núñez, Vicent Bodí, Gema Miñana, Enrique Santas, Francisco J. Chorro, Anna Mollar, Arturo Carratalá, Jorge Navarro, Jose Luis Gorriz, Josep Lupón, Oliver Husser, Marco Metra, Juan Sanchís: “Long-Term Potassium Monitoring and Dynamics in Heart Failure and Risk of Mortality”. Circulation.