La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) afecta al 20% de la población europea. Es una de las enfermedades más comunes en todo el mundo y suele tratarse con inhibidores de la bomba de protones (IBP), uno de los medicamentos más recetados pese a que cuenta con una larga lista de efectos secundarios. Pero ahora un equipo de investigadores estadounidenses ha confirmado que seguir una dieta estricta ofrece los mismos beneficios que estos fármacos.

Para obtener esta conclusión los investigadores reunieron a personas aquejadas por esta dolencia y los dividieron en dos grupos: el primero debió seguir una dieta a base de frutas y verduras y tuvo que evitar el consumo de lácteos, carnes, huevos y pescado durante seis semanas, mientras que el segundo grupo mantuvo el tratamiento a base de IBP durante el mismo período.

Pasado ese tiempo, el 54,1% de los pacientes que habían tomado los fármacos vieron reducido su Índice de Síntomas de Reflujo en 6 puntos, mientras que en el grupo de los voluntarios que siguieron los cambios en la dieta obtuvo esa mejoría el 62,6% de los afectados.

Estos resultados son levemente superiores a los que obtuvieron los que siguieron el tratamiento con fármacos, pero además sin sufrir los efectos secundarios propios de estos medicamentos: sobrepeso, insuficiencia renal, problemas de erección o riesgo de sufrir fracturas y de infarto de miocardio.

Fuente: Robert T. Kavitt: “Dietary Modifications in the Treatment of Laryngopharyngeal Reflux—Will “an Apple a Day” Keep the Laryngopharyngeal Reflux Away?” JAMA Otolaryngol Head Neck Surg. September 7, 2017