El profesor Roch Domerego es un gran desconocido para la mayoría. Aunque es una auténtica eminencia, prácticamente ningún médico lo conoce. Sin embargo, durante nada menos que 14 años fue vicepresidente de Apimondia, un organismo internacional cuyo objetivo es lograr que se reconozcan las propiedades terapéuticas de los productos derivados de las abejas en el ámbito médico.

Tratar con miel, propóleo (una resina antibiótica que las abejas fabrican de forma natural), polen, jalea real o cera (aplicada en cataplasmas) es una de las más antiguas y más importantes tradiciones medicinales de toda la humanidad. Estas prácticas se remontan, tirando por lo bajo, a decenas de miles de años atrás (por ejemplo, se han encontrado muchas evidencias en momias egipcias).

Y a pesar de todo ello la miel hoy está prácticamente olvidada en los hospitales, las farmacias y las prescripciones médicas.

¿Por qué? Desde luego no por falta de pruebas o por ineficacia.

Es más bien una cuestión de intereses económicos: el trabajo de las abejas y los productos de la colmena son, por así decirlo, gratuitos. Es un don que la naturaleza nos ha regalado.

No puede patentarse. Ni nadie puede pretender vender a un enfermo miel o cualquier otro producto derivado 10 ó incluso 100 veces por encima de lo que sería su precio justo y razonable, y es por eso mismo por lo que su comercialización no interesa en los circuitos médicos convencionales.

Esto es parte de lo que va a descubrir en el nuevo número de Salud AlterNatura, que consagra una de sus increíbles informaciones a desvelar los secretos de este “elixir de la vida”.

El polen, la jalea real, el propóleo, la cera… son productos de incalculable valor para nuestra salud y queremos ayudarle a descubrir formas de aprovecharlos de las que es probable que hasta ahora nunca haya oído hablar.

Porque no basta con saber que el propóleo es bueno para reforzar el sistema inmunitario, sino que es imprescindible saber que para que despliegue todo su poder es interesante tomarlo en cada cambio de estación (incluso en primavera y verano).

Tampoco es un secreto que la jalea real es tan rica que en la naturaleza sólo está a disposición de la abeja reina y de las larvas de celdas reales, pero si quiere apostar por este tratamiento jamás debe adquirir jalea real congelada y sólo debe hacer curas muy limitadas (todo se lo explicamos en este número, por supuesto).

¡Le asombrará el gran servicio que las abejas pueden hacer por su salud!

El veneno de abeja sirve contra los reumatismos

El veneno de abeja es una sustancia extraordinaria, imposible de reproducir en un laboratorio.

Contiene entre 700 y 800 moléculas diferentes, de las cuales algunas todavía no han sido identificadas. Probablemente es la interacción compleja de estas moléculas lo que explica sus sorprendentes virtudes medicinales.

Muy poco conocido y utilizado en nuestro país, el veneno de abeja es, sin embargo:

  • De uso corriente en Asia, en asociación con la acupuntura frente al reumatismo.
  • Inyectado en altas dosis por médicos en Estados Unidos para frenar la progresión de enfermedades autoinmunes, especialmente la esclerosis múltiple.
  • Usado en psiquiatría en Rusia para disminuir la adicción a las drogas y en otros casos de dependencia.

¡Y eso no es todo!

El veneno de abeja facilita los procesos de cicatrización, ayudando a la revascularización de los tejidos necrosados (en los que la sangre ya no circula) y aliviando los dolores provocados por los queloides en las cicatrices importantes.

Igualmente es muy eficaz en caso de problemas del túnel carpiano, y puede ayudar mucho a las personas que sufren “visión en túnel”, una enfermedad autoinmune que estrecha el campo de visión.

De una forma más general, el veneno de abeja refuerza el sistema inmunitario y posee propiedades antiinflamatorias, lo que también lo hace eficaz contra las enfermedades crónicas.

Todas estas virtudes no sólo son destacables, sino que son excepcionales. Y es que podrían suponer la clave para dejar atrás el sufrimiento y la enfermedad para millones de personas.

El profesor Roch Domerego nos ayuda a descubrir en este número los sorprendentes beneficios del veneno de abeja. Le animo a leerlo con la mente abierta.

Cuando la salud es “clandestina”

Si usted o alguien cercano sufre uno solo de esos problemas de salud, le aseguro que se sentirá afortunado de tener acceso a esta información.

Y, sin embargo, no hay que olvidar cuál es la triste realidad: las virtudes farmacológicas del veneno de abeja son ignoradas -voluntaria o involuntariamente- por el mundo médico convencional.

Por eso su uso terapéutico se encuentra entre las prácticas y técnicas que sólo se llevan a cabo en aquellos casos en los que médico y paciente se “atreven” a abandonar el camino trillado de la medicina convencional.

El silencio cómplice contribuye a mantener al margen esta solución natural tan sencilla como barata, como sucede en tantos otros casos en los que hablamos de medicina natural alternativa y complementaria.

¡Pero usted tiene derecho a saber todo esto! Ahora tiene la oportunidad de descubrir todos estos remedios y juzgar por usted mismo.

Secretos de salud escondidos desde hace décadas

Salud AlterNatura está lleno de revelaciones de certezas que permanecen ocultas desde hace décadas, ya sea escondidas o disimuladas por la medicina actual, que en algunas ocasiones se han terminado olvidando por completo. Los mejores médicos y los mejores estudiantes de Medicina quizá a día de hoy ni siquiera sepan que existen.

Todo este conocimiento es rechazado sistemáticamente y enterrado en los subsuelos, junto a médicos excluidos e ignorados por las numerosas revistas de pretendida salud alineadas en las estanterías de los quioscos de prensa “oficial”.

Es un atentado contra la humanidad.

Pero esto es todavía más grave, ya que estamos hablando de la salud de millones de personas.

Por eso le invito a que deje de ser víctima usted también de esta “amnesia” colectiva y organizada.

Salud AlterNatura le reconectará con la medicina y la investigación médica, la salud y los terapeutas de carne y hueso, esos que se atreven a ir contra las prohibiciones y las persecuciones y a quienes les guía el interés supremo por sus pacientes.

Naturópatas que no tienen miedo a explorar terapias “fuera de pista” y remedios “clandestinos” y se oponen a un sistema en el que (y no nos tiembla la voz al decirlo) parece que está prohibido curar. Y que ciertas soluciones demasiado eficaces sin duda parece que molestan.

Este número de Salud AlterNatura contiene más casos. Por ejemplo el siguiente:

Los analgésicos naturales, superiores a los fármacos convencionales

Los analgésicos, tanto de venta libre como bajo prescripción, poseen un inconveniente terrible: aunque sin duda alivian el dolor, no pueden usarse durante semanas seguidas sin correr el riesgo de sufrir sus graves efectos secundarios.

La aspirina hace desaparecer rápidamente el dolor, pero a larga provoca sangrados estomacales; el ibuprofeno causa problemas cardíacos; el paracetamol resulta muy tóxico para el hígado y posee un efecto nocivo sobre los cartílagos. Todos ellos causan también trastornos intestinales, y además su eficacia termina siendo menor con el tiempo, con lo cual incluso dejan de servir para aquello para lo que se destinan: calmar el dolor.

Se trata de un enorme problema para las personas que padecen dolores crónicos. Estoy pensando en diferentes tipos de artrosis y artritis, neuralgias, diabetes, dolores provocados por cáncer, fibromialgia, enfermedad de Lyme o esclerosis múltiple, por citar algunos. Pero la lista es mucho más larga.

Saber cómo tratar el dolor crónico debería ser una prioridad en el sistema médico.

Y, sin embargo, los prejuicios parecen tener siete vidas, como los gatos, y los remedios naturales a base de plantas analgésicas y antiinflamatorias, dietas específicas y complementos nutricionales son menospreciados sistemáticamente, aun cuando ofrecen un abanico casi infinito de posibilidades de notable eficacia.

Y no sólo eso, sino que además poseen una acción específica y totalmente directa. Así, existe un arsenal natural entre el que elegir para cada tipo de dolor:

  • Contra los dolores nociceptivos (derivados de lesiones musculares, cutáneas u óseas, como por ejemplo quemaduras, fracturas, golpes, desgarros…).
  • Contra los dolores crónicos, como por ejemplo la artrosis y las migrañas.
  • Contra los dolores de tipo neuropático (es decir, los provocados por una lesión en los nervios).

Y como no sólo es importante aliviar los dolores, sino también evitarlos, el complemento perfecto para este artículo sobre analgésicos naturales es nuestra sección de “Ejercicios”, en la que este mes aprenderá a evitar las lesiones y el dolor de espalda al realizar trabajos en casa cargando peso o moviendo muebles. Una completa guía le permitirá realizar cualquier tarea de forma correcta. ¡No volverá a lesionarse ni a sufrir lumbago!

Toda la información que su salud necesita

A lo largo de los siguientes meses, en cada uno de los números que reciba, descubrirá un caudal de valiosa información y consejos prácticos de salud. Conseguirá vivir sin dolor y sintiéndose más sano gracias a alternativas naturales perfectamente validadas por investigaciones científicas recientes y punteras: acupuntura, acupresión, aceites esenciales, alimentación, terapias mentales, gestión emocional, técnicas de respiración, gimnasia antidolor… ¡Jamás volverá a sentirse solo ante la enfermedad!

Y lo mejor es que se trata de estrategias muy sencillas y fáciles de implementar, y que muy pocos profesionales de la salud conocen. Por eso nosotros hemos seleccionado a los mejores expertos, para que preparen para usted, una a una, las páginas de Salud AlterNatura con la mejor información. Y como ya se imagina, no son expertos que vaya a ver en la televisión o en revistas que pueda comprar en cualquier quiosco, ya que serían tildados de “demasiado alternativos” en los medios de comunicación que sólo actúan como portavoces del sistema imperante.

Para que se haga una idea, sólo en el número de enero de Salud AlterNatura, además de leer sobre tratamientos con productos de las abejas y analgésicos naturales, también podrá leer:

  • Dónde conseguir y cómo tomar escaramujo, fruto del rosal silvestre, un auténtico concentrado de nutrientes que se convertirá en uno de sus mejores aliados este invierno. Un solo fruto, sin ser especialmente grande, contiene la misma cantidad de vitamina C que un limón ¡y hasta 20 veces más que una naranja!
  • ¿Había oído hablar alguna vez de los cementerios ecológicos? Este nuevo tipo de enterramientos busca evitar la propagación de las enfermedades que provocan los residuos de los cementerios convencionales, al tiempo que pretende transformar los cementerios en auténticos pulmones verdes para las ciudades.
  • Cómo y de qué forma algo tan natural como temblar puede librarle de sus miedos ocultos y sus traumas.
  • Los amantes de la gastronomía y la salud no pueden perderse un especial sobre alimentación con plantas silvestres que hemos probado en primera persona. ¡Deliciosas!
  • ¡Y mucho más!

El próximo ejemplar de Salud AlterNatura es de un valor incalculable, como ha podido ver.

Y no es un caso aislado: así son todos y cada uno de los números de Salud AlterNatura. Por eso le animo a recibirlo usted también. Para recibir este ejemplar, debe hacerlo antes del próximo día 18 de este mismo mes, que es cuando lo enviamos a la imprenta.

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Empiece a beneficiarse desde ya de una nueva forma de entender la salud. Y es que las informaciones médicas más relevantes con frecuencia quedan enterradas, inaccesibles para el gran público que se contenta con informarse a través de grandes medios y telediarios.