Al volante, ¿en cuál de estas dos imágenes se reconoce?

A)B)

Piense bien la respuesta y reténgala en su cabeza, ya que luego volveremos sobre ello…

No arruine sus vacaciones

Este verano sin duda muchas personas optarán por el coche para sus desplazamientos.

Es una medida de seguridad frente a los rebrotes de coronavirus que se están viendo por doquier. Ahora bien, también tiene sus inconvenientes.

Y es que permanecer muchas horas al volante o como acompañante, sentado dentro del vehículo, puede pasar una terrible factura a la espalda.

Incluso si tiene un coche relativamente nuevo, usted podría acabar sufriendo molestias y dolores que tarden días en desaparecer, cuando no directamente una lesión más importante.

Esto se debe a que el simple hecho de pasar tantas horas seguidas en la misma postura ya resulta muy perjudicial tanto para los discos intervertebrales como para los hombros y las caderas, entre otras articulaciones.

Pero es que además a ello se suma, como seguramente intuye tras lo que vio al comienzo de este e-mail, que mucha gente adopta una postura incorrecta al conducir. Y esto no hace sino agravar los problemas que ya se puedan sufrir en la espalda, dolencias lamentablemente de lo más comunes hoy en día.

¿Cuál fue su resultado en el test?

En el test del comienzo, ¿qué opción eligió usted, la A o la B?

La A es la forma incorrecta de sentarse al volante, mientras que la B es la mejor opción para hacerlo.

Una postura correcta para conducir es la que permite a la columna vertebral mantenerse en la misma posición que cuando se está de pie, dibujando una ligera curva en las lumbares y cervicales, al igual que un leve arqueo dorsal.

El asiento no debe estar demasiado lejos del volante, ya que la espalda y los hombros deben permanecer en todo momento apoyados en el respaldo, así como los glúteos bien situados al fondo del asiento.

Las manos, colocadas a cada lado del volante, le permitirán mantener un buen control sobre todos los mandos sin necesidad de cambiar de postura y sin despegar los hombros del asiento.

Es decir, que debe sentarse tal y como ve en la imagen.

Y un consejo extra: si es usted alto y nota que el asiento no se adapta bien a su cuerpo, le recomiendo que pruebe a colocar un cojín fino a la altura de las lumbares. ¡Notará la diferencia!

La clave: moverse todo lo posible

Cuando se conduce por una zona urbana es más fácil movilizar un poco el cuerpo de vez en cuando a fin de evitar tensiones musculares, agarrotamientos y el estancamiento de líquido linfático.

En cambio, en viajes de larga distancia esto se complica, y por ello hay que parar con toda la frecuencia que se necesite, pero nunca dejando pasar más de dos horas entre parada y parada.

Esos descansos son el típico momento que se destina a “estirar las piernas”, beber, comer, ir al baño… Pero el asesor deportivo Christophe Carrio, autor de varios artículos dedicados a la condición física de Salud AlterNatura, recomienda aprovechar también esas pausas para realizar unos sencillos pero efectivos estiramientos que garanticen la movilidad y el confort de la musculatura y las articulaciones.

Si su trayecto es de hasta 2 horas, le bastará con seguir su programa antes y después del viaje. Si por el contrario es más largo, pare cada par de horas y realice cada vez los 6 ejercicios de estiramiento que propone y que yo he recopilado para usted a continuación.

Debe mantener cada postura durante al menos 15 segundos y, recuerde: no solo convienen al conductor, ya que cualquiera que haga un largo viaje en coche puede sufrir dolores de espalda después.

Ejercicio 1. Todavía sentado en el vehículo, contraiga los glúteos y, al mismo tiempo, intente levantar la pelvis. Mantenga la posición y repita el estiramiento 2 ó 3 veces.

Ejercicio 2. Sentado, lleve una mano hasta el hombro opuesto y, a continuación, con la otra mano, presione el codo hacia al torso. Mantenga la presión y luego repita con el brazo contrario.

Ejercicio 3. Sentado aún, coloque sus manos sobre la zona externa de las rodillas (cada una en una pierna) y ejerza presión, contrarrestando el movimiento de apertura de las mismas. Este es un movimiento de acción-oposición con el que se refuerza la musculatura de las piernas (en particular de los muslos).

A continuación debe hacer el ejercicio opuesto, colocando los puños cerrados, uno junto a otro, por dentro de sus rodillas. Estos deben hacer fuerza contra sus piernas, que tratarán de cerrarse (debe notar la tensión en los glúteos).

Ejercicio 4. De pie al lado del vehículo y apoyando los brazos en la parte superior de este, estire una pierna hacia atrás en perpendicular al vehículo e intentando pegar el talón al suelo. Realice el ejercicio una vez con cada pierna.

Ejercicio 5. De pie y con una mano apoyada en el vehículo, flexione una pierna a la altura de la rodilla y agarre el pie por detrás con la mano del lado opuesto del cuerpo, tratando de llevar el talón hacia los glúteos (y manteniendo estos últimos contraídos). Esto le permitirá estirar totalmente sus cuádriceps. Repita una vez con cada pierna.

Ejercicio 6. De espaldas al vehículo, agárrese del tirador de la puerta y a continuación incline suavemente la cabeza. Puede empujarla suavemente con la otra mano, pero sin forzar. Realice el estiramiento una vez a cada lado.

El coche puede ser una apuesta segura para sus viajes este verano. Pero de usted depende conseguir que lo sea también para su espalda.

¡No se la juegue y evite arruinar sus vacaciones a causa de una lumbalgia! Ya ve que es mucho más sencillo de lo que parece…

¡A su salud!

Luis Miguel Oliveiras