Que el verano pase una factura enorme al cabello no es algo raro. Más bien al contrario, es lo habitual.

El exceso de sol, el salitre del mar, el cloro de las piscinas… todo ello termina desgastándolo y dejándolo seco en las puntas y quebradizo, así como falto de brillo y, en ocasiones, con una raíz demasiado grasa.

Pues bien, para que haga una cura rápida de cuidado capilar que le permita recuperar la salud de su pelo tras el verano voy a darle la lista de los mejores 10 alimentos capaces de nutrirlo de la raíz a las puntas.

Por supuesto, también le diré cómo tomarlos en cada caso (ojo: algunos de ellos hay que aplicarlos directamente sobre el cuero cabelludo y el pelo; también le explicaré cómo hacerlo).

¡Allá vamos!

1. Aceite de coco

Este óleo está compuesto en un 50% de ácido láurico, un ácido graso poco común excelente para el cabello. En concreto tiene la particularidad de unir las proteínas del pelo, volviéndolo más flexible y fuerte. Pero además esta grasa tiene una estructura de cadena recta y bajo peso molecular, por lo que penetra fácilmente en el interior de cada cabello. (1)

Los mejores efectos se obtienen aplicando aceite de coco directamente sobre el pelo.

2. Huevos

El cabello está compuesto por queratina, una proteína o, lo que es lo mismo, una gran molécula formada por cadenas de aminoácidos. Ese es el motivo que por el que necesita de ciertas proteínas para nutrirse. Sin ellas, su crecimiento se queda “en pausa”, deja de ser reemplazado por cabello nuevo y empieza a volverse cada vez más fino.

Así que, ¿dónde encontrar esas proteínas? Las presentes en los huevos, la carne y las legumbres son de excepcional calidad.

Pero ojo porque el huevo no es solo increíblemente rico en ellas, sino también en muchos otros nutrientes muy valiosos: ácidos grasos, antioxidantes, vitaminas… ¡Todo el cuerpo se beneficia de ellos!

Además, el huevo es rico en biotina o vitamina B8 (un huevo grande contiene aproximadamente 25 µg de ella), sustancia a la que se atribuye un papel importante en el desarrollo de la queratina y que participa en el crecimiento celular.

Eso sí, quien tiene un déficit de esta sustancia necesitará una cantidad mucho mayor, de hasta 2.500 µg por día. Por ello, en esos casos no queda otra opción que recurrir a los complementos nutricionales.

3. Pescado azul

Todos los pescados grasos como el salmón, la caballa y las sardinas son ricos en ácidos grasos omega 3. Es decir, que ayudan a reducir la inflamación y, a nivel capilar, limpian el cuero cabelludo.

Pero además de ello el salmón se distingue por su riqueza en biotina, sobre la cual acaba de leer, motivo por el que es posible encontrarlo entre los ingredientes de muchos cosméticos.

Asimismo, estos pescados aportan también vitamina D, aunque las cantidades son más bien modestas. Por ello, si su toma no se acompaña de exposición solar diaria, se debería completar el aporte con un complemento nutricional.

Respecto al papel de esta vitamina en la salud capilar, un estudio de 2013 observó que las mujeres que carecen de ella pierden el cabello con más facilidad. (2)

4. Batatas

Cuando el cabello está seco y un poco “mustio”, conviene priorizar este alimento. Y es que las batatas, sorprendentemente menos dañinas para la glucosa en sangre que las patatas (su índice glucémico es más bajo), son muy ricas en betacaroteno.

Este antioxidante actúa sobre el cuero cabelludo estimulando la producción de sebo, una secreción que hace que el cabello sea más graso, y ayuda por tanto a que el pelo esté más suave y limpio. (3)

5. Ostras

Las células que producen el cabello necesitan un mineral muy específico para funcionar correctamente: el zinc. Si este le faltase por completo, no solo los pelos de su cabeza, sino incluso sus pestañas, ¡se podrían caer sin más!

Entre los alimentos especialmente ricos en este mineral destacan las ostras (por ejemplo, 6 piezas contienen 74 mg de zinc), el cangrejo y la langosta.

Pero si no le gusta el marisco o no puede comerlo, no se preocupe: en las aves y la carne de res también encontrará una buena fuente de zinc. Además, tampoco le costará encontrarlo en forma de complemento nutricional si lo necesita.

6. Carne roja

La carne roja no solo es rica en proteínas, sino que también aporta otro nutriente esencial para el cabello: el hierro.

Las personas que carecen de él (es decir, que sufren “anemia ferropénica”, como también se conoce este problema) tienen el cabello lacio, fino y liso.

Este es un problema que afecta principalmente a las mujeres, pero lo cierto es que también el problema inverso -es decir, tener unos niveles demasiado altos de hierro- es algo muy serio.

Un análisis de sangre bastará para que conozca su nivel de hierro (midiendo un valor denominado “ferritina”). A continuación, podrá adaptar su dieta según sus necesidades.

7. Arándanos

El arándano silvestre mejora la microcirculación para una buena irrigación del cuero cabelludo. Además, optimiza la distribución de nutrientes a la raíz del cabello y, al estar repleto de antioxidantes, lo protege frente al desgaste que producen los radicales libres.

8. Cerveza

A muchos les resultará toda una sorpresa saber que la cerveza puede estimular -¡y mucho!- el crecimiento del cabello, lo que se debe a la gran cantidad de sílice que contiene.

Este mineral, poco común en la dieta, mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. De hecho, según un estudio publicado en Archives of Dermatological Research, un suplemento de 10 mg de sílice al día reduce la fragilidad del cabello en un 20%. (4) (5)

Para que se haga una idea, en una pinta de cerveza hay aproximadamente 10 mg de sílice (aunque, como ya imagina, no todas las cervezas son iguales; las que mayor contenido presentan son las ricas en lúpulo y cebada malteada). (6)

Hay otros alimentos también bastante ricos en sílice, como por ejemplo las judías verdes. Sin embargo, para una cura drástica lo mejor será que apueste por un complemento nutricional.

9. Nueces y almendras

Las nueces contienen muchos ácidos grasos, sobre todo de tipo omega 3, y otros nutrientes beneficiosos. Entre ellos destacan el magnesio, el hierro y el manganeso, motivo por el que contribuyen notablemente a la buena salud del cabello.

También las almendras son especialmente ricas en magnesio. Su déficit puede deteriorar la salud del pelo (para detectar una carencia, inspeccione sus uñas: las rayas verticales pueden estar indicando que le falta este mineral).

10. Ortiga

Esta fantástica “mala hierba” refuerza de forma natural el cuero cabelludo gracias a las múltiples vitaminas y minerales que contiene.

Puede recoger ortigas silvestres en una zona apartada de la carretera y preparar usted mismo la siguiente loción:

Mezcle las hojas con 4 cucharadas de vinagre de sidra de manzana, deje reposar 1 ó 2 horas y filtre. Agregue al líquido unas gotas de aceite esencial de lavanda o de pomelo y… ¡listo! Aplique la loción directamente sobre el cabello en la ducha.

Por último, antes de despedirme quiero recordarle que también hay alimentos particularmente interesantes cuando la caída del pelo es ya acuciante. Por si le interesa esta información, aquí tiene los mejores alimentos para frenar la pérdida del cabello.

¡A su salud!

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Fuentes:

  1. Rele AS, Mohile RB. “Effect of mineral oil, sunflower oil, and coconut oil on prevention of hair damage”. Journal Cosmetology Science 2003 Mar-Apr; 54(2):175-92.
  2. Rasheed H, Mahgoub D, Hegazy R, El-Komy M, Abdel Hay R, Hamid MA, Hamdy E. “Serum ferritin and vitamin d in female hair loss: do they play a role?”. Skin Pharmacol Physiol. 2013;26(2):101-7. Epub 2013 Feb 20.
  3. Nelson AM, Gilliland KL, Cong Z, Thiboutot DM. “13-cis Retinoic acid induces apoptosis and cell cycle arrest in human SEB-1 sebocytes”. J Invest Dermatol. 2006 Oct;126(10):2178-89. Epub 2006 Mar 30.
  4. Scheinfeld N, Dahdah MJ, Scher R. “Vitamins and minerals: their role in nail health and disease”. J Drugs Dermatol. 2007 Aug;6(8):782-7.
  5. Barel A, Calomme M, Timchenko A, De Paepe K, Demeester N, Rogiers V, Clarys P, Vanden Berghe D. “Effect of oral intake of choline-stabilized orthosilicic acid on skin, nails and hair in women with photodamaged skin”. Arch Dermatol Res. 2005 Oct;297(4):147-53. Erratum in: Arch Dermatol Res. 2006 Apr;297(10):481. Dosage error in article text. Erratum in: Arch Dermatol Res. 2006 Feb;297(8):381. Paepe, K De [corrected to De Paepe, K].
  6. Casey, T.R. and Bamforth, C.W. (2010), “Silicon in beer and brewing”. J. Sci. Food Agric., 90: 784-788. H.