El de hígado es un tipo de cáncer frente al que existen pocos tratamientos realmente eficaces. Pero eso podría cambiar gracias al descubrimiento que ha hecho un grupo de investigadores(1) relacionado con la p38g, una proteína que se activa cuando las células sufren algún tipo de estrés. Y es que esta proteína podría jugar un papel relevante en la división y replicación de las células hepáticas (hepatocitos).

Lo que ocurre es que la p38g, cuyo nivel es muy elevado en los casos de fibrosis hepática (enfermedad que suele preceder al cáncer de hígado), presenta la particularidad de ser muy similar a otra proteína denominada CDKs, que es la encargada de regular la división y el ciclo celular (por este motivo se la relaciona con el desarrollo del cáncer).

Pues bien, resulta que ya se había desarrollado una técnica para inhibir la acción de esta proteína CDKs, reduciendo con ello el riesgo de cáncer de hígado. Y, a raíz del nuevo descubrimiento, los investigadores han comprobado que ese mismo inhibidor también permite reducir la actividad de la p38g, frenando con ello el desarrollo del carcinoma hepatocelular.

 

Fuentes:

  1. Antonia Tomás-Loba, Elisa Manieri, Bárbara González-Terán et al: “p38γ is essential for cell cycle progression and liver tumorigenesis”. Nature. 2019.