Cuando se diagnostica una depresión, el tratamiento que se ofrece suele ser el mismo en todos los casos, sin tener en cuenta el tiempo que la persona lleva padeciendo esa enfermedad sin haber recibido un tratamiento adecuado. Un nuevo estudio(1) señala que es necesario aplicar tratamientos personalizados teniendo en cuenta estos factores.

Para comprobar esta teoría el grupo de investigadores comparó a 25 personas que habían tenido depresión durante más de 10 años, con otras 25 que la tuvieron durante un período de tiempo más corto. Los participantes tenían entre 18 y 75 años y debían tener al menos 17 puntos en la Escala de Depresión de Hamilton, además de no haber estado tomando ningún medicamento al menos 4 semanas antes del estudio.

A todos ellos se les realizaron escáneres del cerebro para conocer su concentración de la proteína translocadora, que es un marcador de la inflamación, en tres zonas concretas del cerebro: la corteza prefrontal, la corteza cingulada anterior y la ínsula. Se observó así que en aquellas personas que tenían una depresión sin tratar desde hacía al menos 10 años, la distribución de esa proteína era un 30% mayor que el resto.

Estas conclusiones, según los investigadores, exigen que se considere una nueva manera de tratar la depresión, teniendo en cuenta la progresión de la misma, especialmente cuando el paciente no estaba siguiendo ningún tipo de tratamiento.

Fuentes:

1. Setiawan E, Attwells S, Wilson AA, Mizrahi R: “Association of translocator protein total distribution volume with duration of untreated major depressive disorder: a cross-sectional study”. Lancet Psychiatry. 2018.