Muchas personas son reacias a dejar de fumar, incluso siendo conscientes de lo perjudicial que es para su salud, porque piensan que se volverán más irascibles. Pues bien, un estudio ha confirmado que ocurre justo lo contrario, hasta el punto de que abandonar el tabaquismo ejerce un efecto antidepresivo equivalente al de algunos fármacos de síntesis(1).

Para esa investigación se han revisado 63 estudios en los que se analizaron los cambios psicológicos producidos en personas que dejaron de fumar y en otras que continuaron haciéndolo. Los resultados han concluido que los fumadores tienen una peor salud mental en general, al tener más ansiedad y estrés, y que además se sienten menos felices.

Por el contrario, bastan 6 semanas sin fumar para que empiecen a observarse beneficios psicológicos: se reduce la ansiedad y el estrés y, en aquellas personas que sufren depresión, la ausencia del tabaco tiene un efecto similar a la toma de antidepresivos. Pero sin contar con los posibles efectos perjudiciales de estos fármacos, claro está, a lo que se suma que la persona deja de introducir en su organismo todas las sustancias tóxicas que incluye el tabaco (nicotina, benceno, arsénico…).

Consejo de Salud en 1 minuto: si necesita más pruebas de lo dañino que es este hábito para su salud en general, puede leer este texto del boletín gratuito Tener Salud sobre los beneficios, en este caso físicos, de dejar de fumar.

Fuentes:

  1. Gemma MJ Taylor, Nicola Lindson, Amanda Farley et al.: “Abandono del tabaquismo para mejorar la salud mental”. Cochrane Libray. 2021.