Varios estudios han confirmado que la psilocibina, una sustancia presente en las setas alucinógenas que es capaz de distorsionar las percepciones visuales y auditivas, además de provocar cambios de humor, también tiene efectos emocionales y afectivos. Es decir, que podría sustituir a los medicamentos empleados actualmente para tratar la depresión.

Para medir la eficacia antidepresiva de estas setas alucinógenas se está preparando una investigación de gran envergadura en la que participarán ocho países europeos con 400 voluntarios. El objetivo es ver si la psilocibina puede mejorar la condición de los pacientes depresivos con un tratamiento de tres meses.

La rapidez de actuación de la psilocibina es el principal atractivo de las setas alucinógenas, ya que muchos antidepresivos sólo comienzan a actuar a partir de las dos semanas, mientras que los efectos de este alcaloide son visibles a partir de las 3-8 horas, lo que supone una gran ayuda para los casos de depresión extrema. Por no hablar de que muchos de los fármacos empleados actualmente para la depresión no son efectivos en todos los pacientes, además de que acarrean numerosos efectos secundarios indeseables.

Fuente: Sociedad Española de Psiquiatría.