Echarse una cabezadita siempre es bueno para recargar las pilas y estudios anteriores habían señalado que además ofrece beneficios cognitivos. Pero ahora una nueva investigación(1) alerta de que no todas las siestas son buenas, pues las que duran demasiado aumentan el riesgo de diabetes tipo 2.

El estudio contó con 2.190 personas que tenían sobrepeso y síndrome metabólico, un conjunto de síntomas que incluyen hipertensión arterial, niveles de glucosa y de triglicéridos alto, así como exceso de grasa a la altura de la cintura.

Los investigadores observaron que no existía riesgo de diabetes entre quienes dormían siestas de menos de media hora. Por el contrario, si ese tiempo se superaba, aunque fuese solo 10 minutos, existía un mayor riesgo de diabetes, además de que aumentaba el índice de masa corporal y el del perímetro de la cintura.

 

Fuentes:

  1. Christopher Papandreou, Andrés Díaz-López, Nancy Babio et al.: “Long Daytime Napping Is Associated with Increased Adiposity and Type 2 Diabetes in an Elderly Population with Metabolic Syndrome”. Clin. Med. 2019.