Los fármacos sintéticos pueden conllevar numerosos efectos secundarios que, en algunos casos, acaban siendo incluso peores que el problema de salud para el que fueron prescritos. Pero es que además existen otros efectos no deseados que, paradójicamente, aparecen cuando dejan de tomarse esos medicamentos(1). Por ejemplo:

– Dejar los inhibidores de la bomba de protones (IBP) puede producir hipersecreción ácida.

– El fin de un tratamiento con antihipertensivos puede causar hipertensión, taquicardias, exceso de sudoración, disminución del nivel de conciencia…

– La retirada de los betabloqueantes en ocasiones provoca falta de riego al miocardio.

– Si se retiran los corticoides puede aparecer fatiga, pérdida de peso, trastornos gastrointestinales, hipotensión, dolores musculares…

– Dejar de tomar opioides y benzodiacepinas puede producir síndrome de abstinencia.

– El fin de un tratamiento con antidepresivos puede conllevar síntomas gripales, insomnio, náuseas, ansiedad, alteraciones sensoriales…

Consejo de Salud en 1 minuto: Algunos de estos efectos surgen cuando la retirada del medicamento no es progresiva. Por tanto, le recomendamos que hable con su médico para que este le indique cómo dejar de tomarlos teniendo en cuenta sus necesidades específicas.

Fuente:

1. Javier Garjón Parra y Marcelo Domínguez Cantero. Especialistas en Farmacia Hospitalaria. “Síntomas comunes producidos por medicamentos”. Servicio Navarro de Salud-Osasubindea. Unidad de Farmacia de Atención Primaria.