Las personas que optan por una alimentación vegetariana o vegana tienen más riesgo de acabar sufriendo depresión en comparación con los que consumen carne de manera habitual.

Estas son las conclusiones de un estudio que se llevó a cabo entre más de 9.600 voluntarios y en el que se observó que aquellas personas que seguían una dieta vegetariana o vegana tenían una puntuación más alta en la escala empleada para medir la depresión. En concreto, tenían una evaluación final de 10 sobre 30, lo que sería el equivalente a sufrir una depresión de leve a moderada.

Según los investigadores responsables del estudio las deficiencias nutricionales propias de esta dieta, como es la falta de hierro o de vitamina B12, un nutriente muy presente en la carne roja, podría ser una posible explicación de esta relación entre dieta vegana y depresión.

Por ello, todo aquel que elija seguir una dieta vegetariana o reducir al mínimo el consumo de carne, deberá tener muy en cuenta las posibles carencias de nutrientes como consecuencia de esta alimentación, y suplirla por medio de complementos alimenticios.

Fuente: Joseph R. Hibbeln. Sección de Neurociencias Nutricionales en el Instituto Nacional sobre Abuso de Alcohol y Alcoholismo en el NIH. Journal of Affective Disorders