La enfermedad de Huntington es una patología neurodegenerativa que ocasiona problemas motores, cognitivos y psíquicos. Los primeros síntomas suelen aparecer en torno a los 40 años y su progresión es continua. Ahora, un reciente estudio asegura que seguir un estilo de vida intelectualmente activo retrasa la aparición y el agravamiento de los síntomas(1).

La investigación ha confirmado que los enfermos cuya actividad cognitiva es más intensa también son los que obtienen mejores puntuaciones en las pruebas neuropsicológicas. En estos casos los primeros síntomas de la enfermedad tardan más en aparecer y se da una menor atrofia cerebral en algunas zonas del cerebro que resultan especialmente afectadas por la patología.

Como ejemplo de una elevada actividad cognitiva los investigadores señalan el número de idiomas que se hablen y las horas dedicadas a la lectura o a juegos como el ajedrez, aunque también tiene que ver el nivel educativo y la profesión. En resumen, que exista una mayor actividad por parte del cerebro.

Fuentes:

  1. Clara García-Gorro, María Garau-Rolandi, Anira Escrichs, Nadia Rodríguez-Dechich, Irene Vaquer et al: “An active cognitive lifestyle as a potential neuroprotective factor in Huntington’s disease”. 2019.