No es la vitamina más conocida, pero su carencia puede perjudicar gravemente la salud. Así lo confirma un equipo de investigadores(1) neerlandeses, que ha establecido un fuerte vínculo entre el déficit de vitamina K y el riesgo de muerte prematura. Para su estudio reunieron a un grupo de 4.275 personas de unos 50 años de edad y observaron que hasta un tercio presentaba un nivel insuficiente de esta vitamina.

La carencia era más frecuente entre los participantes de mayor edad y los afectados por una enfermedad crónica como diabetes tipo 2, hipertensión o una enfermedad renal o cardiovascular.

Tras un seguimiento de 10 años, durante los cuales fallecieron 279 participantes, los investigadores observaron el vínculo entre el fallecimiento (ya fuese provocado por una enfermedad cardiovascular o por cualquier otra causa) y el déficit de vitamina K que sufrían. Esta relación podría explicarse porque esta vitamina evita la formación de las calcificaciones que obstaculizan el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

La vitamina K se encuentra en grandes cantidades en la verdura verde, pero también puede obtenerse de un complemento alimenticio.

 

Fuentes:

1. Riphagen IJ, et al. “Prevalence and Effects of Functional Vitamin K Insufficiency: The PREVEND Study”. Nutrients 2017 Dec 8; 9(12). pii: E1334.