La práctica moderada de ejercicio físico mejora la salud cognitiva. Esto es algo sabido por todos, pero ahora llegan sorprendentes novedades: un equipo de investigadores(1) ha descubierto que esa mejora cognitiva obtenida gracias al deporte ¡puede pasar a los hijos!

Y es que con la práctica de actividad física algunos genes del cerebro cambian, lo que reporta importantes mejoras cognitivas. Pero además esos mismos cambios se van a replicar en el cerebro de los hijos, independientemente del ejercicio que estos hagan en el futuro.

Esto es lo que han podido comprobar tras realizar varios experimentos con ratones corredores y sedentarios, así como con las crías que tenían después de haber practicado ejercicio (o no) durante un tiempo. Así, pudieron observar que, siempre y cuando el progenitor realizara ejercicio físico antes de que sus crías nacieran, estas tenían luego un mejor desarrollo cognitivo. Además, este desarrollo cognitivo será mayor o menor en función de la intensidad de la actividad física realizada.

 

Fuentes:

  1. Kerry R. McGreevy, Patricia Tezanos, Iria Ferreiro-Villar et al.: “Intergenerational transmission of the positive effects of physical exercise on brain and cognition”. 2019.