Estrés oxidativo e inflamación, mutaciones de los genes, disfunción de las mitocondrias (las células que proporcionan energía al cuerpo) y alteraciones de tipo epigenético, endocrino, nervioso y del microbioma, así como a nivel celular. Estos son los graves daños biológicos que produce el contacto con sustancias contaminantes. Y da igual si esa exposición es a consecuencia de un solo contaminante en grandes cantidades o de varios que no superan los umbrales permitidos pero actúan en sinergia al entrar en el organismo.

Hasta la fecha se habían realizado estudios sobre el riesgo que supone para la salud una alta exposición a los contaminantes ambientales (presentes en el aire, el agua…). Pero ahora una reciente investigación(1) ha alertado de que en pequeñas cantidades también entrañan peligro, ya que pueden asociarse dentro del organismo y causar serios daños.

En otras palabras: aunque la exposición a los tóxicos sea inferior al umbral establecido por las autoridades sanitarias, conlleva importantes alteraciones en todos los sistemas del cuerpo. Y esto acaba afectando al correcto funcionamiento del organismo, con una peor respuesta ante la presencia de microbios dañinos y un mayor riesgo de sufrir alergia y de desarrollar enfermedades crónicas o cáncer, entre otras.

Consejo de Salud en 1 Minuto: La exposición cero a estos contaminantes es algo imposible. Sin embargo, lo que sí puede hacer es ayudar a su organismo a librarse de esas toxinas que tanto daño están haciendo a su salud. ¿Cómo? Descúbralo aquí.

Fuentes:

1. Annette Peters, Tim S. Nawrot, Andrea A. Baccarelli: “Hallmarks of environmental insults”. Cell. 2021.