Hacer ejercicio de manera intensa previene en mayor medida el síndrome metabólico (caracterizado por hipertensión arterial, exceso de grasa alrededor de la cintura y altos niveles de glucosa en sangre), en comparación con un ejercicio leve o moderado. Estas son las conclusiones obtenidas tras realizar un estudio que contó con 10.000 personas que no sufrían síndrome metabólico cuando comenzó la investigación, y a las que se realizó un seguimiento de seis años.

Se comprobó así que el ejercicio físico, cuando se realiza de manera intensa, previene en mayor medida el síndrome metabólico. En concreto, los participantes mayores de 55 años que realizaban este tipo de ejercicio tenían un 90% menos de riesgo de padecer este síndrome.

Pero, ¿cómo saber si está realizando un ejercicio intenso? Para ello existe una unidad que mide la intensidad de un ejercicio, el met. Y para que el ejercicio sea considerado como intenso debe alcanzar al menos los 6 mets. De este modo, por ejemplo, andar a paso ligero equivale a 2,5 mets, mientras que hacerlo a paso rápido nos llevaría a los 4,5 mets. Pero para alcanzar la intensidad que le interesa debería optar por el footing, por ejemplo, que alcanza los 6 mets si se corre a una velocidad media de 8km/hora.

Pero no es cuestión de ponerse a hacer ejercicio inmediatamente. Antes debe acudir a un especialista para ver cuál es el estado de su corazón y resistencia para, una vez descartada cualquier cardiopatía, valorar cuáles son los ejercicios que puede realizar y con qué intensidad es recomendable que comience.

Fuente: María Hidalgo-Santamaría, Alejandro Fernández-Montero, Miguel A. Martínez-González, Laura Moreno-Galarraga, Almudena Sánchez-Villegas, María T. Barrio-Lopez, Maira Bes-Rastrollo: “Exercise Intensity and Incidence of Metabolic Syndrome”. American Journal of Preventive Medicine. 2017