¿Qué es más efectivo para dejar de fumar? ¿Los tradicionales sustitutos de la nicotina (chicles, parches, aerosoles, inhaladores o pastillas) o los cigarrillos electrónicos recargables? Un estudio(1) ha querido responder a esta pregunta y la conclusión parece clara: a largo plazo los cigarrillos electrónicos son más eficaces que los tradicionales productos de sustitución de la nicotina.

El estudio incluyó a 886 fumadores que durante tres meses siguieron un tratamiento para dejar de fumar, asignándoseles aleatoriamente el uso de cigarrillos electrónicos recargables o uno de los tratamientos de reemplazo de nicotina de su elección. Además, todos los fumadores siguieron terapias individuales de apoyo durante al menos un mes.

Al final del estudio se comprobó que en el grupo que usó el cigarrillo electrónico hubo una mayor abstinencia definitiva (es decir, consiguieron dejar de fumar) y más usuarios que redujeron el consumo de tabaco hasta en un 50%. Estos resultados fueron corroborados por los propios fumadores, quienes señalaron que con los cigarrillos electrónicos sintieron menos impulsos de volver a fumar y una menor irritabilidad pasada la primera semana de abstinencia.

No obstante, los investigadores señalan que siguen siendo necesarios más estudios. Y es que, aunque los cigarrillos electrónicos son “más seguros” que el tabaco convencional, no están exentos de riesgos y aún se desconocen sus efectos a largo plazo.

 

Fuentes:

  1. Peter Hajek, Anna Phillips-Waller, Dunja Przulj, Francesca Pesola et al.: “A Randomized Trial of E-Cigarettes versus Nicotine-Replacement Therapy” The New England Journal of Medicine. 2019