Un reciente estudio ha conseguido relacionar los episodios psicóticos en jóvenes con una mayor presencia de dos neurotransmisores cerebrales: el glutamato y la glicina.

Y es que se ha descubierto que ambos neurotransmisores activan el receptor NMDA (N-metil-D-aspartato) implicado en el aprendizaje y la memoria, que se ve alterado durante los trastornos psicóticos.

Los investigadores observaron que la glicina tenía unos niveles superiores en los pacientes que habían sufrido un primer episodio de psicosis, lo que confirmaría que las alteraciones de este neurotransmisor podrían afectar a las fases tempranas de los trastornos psicóticos. Y se dio la misma situación con el neurotransmisor glutamato.

Además, este estudio confirmaría la teoría de que la esquizofrenia evoluciona en base a diferentes fases del desarrollo biológico de los pacientes, por lo que estas novedades suponen un gran paso para encontrar un tratamiento definitivo.

Fuente: John H. Krystal: “The Mysterious GRIN3A and the Cause of Schizophrenia”. Biological Psychiatry. 2017