El abuso de las redes sociales y otras plataformas digitales, así como la sobreinformación, pueden conllevar serios problemas de ansiedad.

Por un lado provocan miedo a la desconexión, a estar “perdiéndose algo” si no se permanece conectado las 24 horas del día (aquí tiene más información sobre este fenómeno). Por otro lado, también nos afecta la infoxicación; es decir, la sobresaturación informativa que llega incluso a comprometer el discernimiento, impidiendo pensar con claridad (si quiere profundizar sobre ello, haga clic aquí). Y encima la maraña de comunicaciones digitales daña también las relaciones sociales e incluso cambia nuestra forma de actuar, lo que puede afectar notablemente a la salud mental.

La solución puede parecer sencilla: con apagar y desconectar nuestros dispositivos… ¡listo! Sin embargo, el mayor problema es que estas tecnologías son hasta tal punto adictivas que cada vez más expertos coinciden en apuntar que implican un auténtico “riesgo” para la Humanidad.

En concreto 17 especialistas de talla mundial han expresado estas preocupaciones en un documento publicado recientemente en la prestigiosa revista científica PNAS(1). En él afirman que, a efectos de salud pública, se debería considerar este “desastre” -que además se ha agravado a causa de la pandemia- como una “crisis” de envergadura similar a la climática, por lo que el problema requiere una respuesta interdisciplinar y urgente.

Nota de Salud en 1 Minuto: Si el tema le interesa, le recomendamos una lectura para seguir profundizando: “Enganchados al móvil: una reflexión que todos debemos hacer”.

Fuente:

  1. Joseph B. Bak-Coleman, Mark Alfano, Wolfram Barfuss, Carl T. Bergstrom, Miguel A. Centeno et Al. “Stewardship of global collective behavior”. Proceedings of the National Academy of Sciences Jul 2021, 118 (27) e2025764118.