Y es que leer es bueno para la salud de nuestro cerebro, pero también para la salud en general y, además, para mejorar las habilidades sociales. Así lo han señalado varios estudios científicos(1), que confirman que leer estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales, mejorando la capacidad intelectual y previniendo la pérdida de memoria, tanto a corto como a largo plazo(2). También mejora la capacidad de concentración, la imaginación y la habilidad de empatizar con otras personas(3), así como la expresión, tanto por escrito como de forma oral.

Y con respecto a la salud en general, leer ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, además de que contribuye a mitigar los dolores de cabeza; de hecho, leer antes de dormir es una buena práctica para contrarrestar ese dolor de cabeza, así como el insomnio.

 

Fuentes:

  1. Robert P. Friedland, Thomas Fritsch, Kathleen A. Smyth, Elisabeth Koss, Alan J. Lerner, Chien Hsiun Chen, Grace J. Petot, and Sara M. Debanne: “Patients with Alzheimer’s disease have reduced activities in midlife compared with healthy control-group members”. Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America. 2011.
  2. Robert S. Wilson, Patricia A. Boyle, Lei Yu, Lisa L. Barnes, Julie A. Schneider, David A. Bennett: “Life-span cognitive activity, neuropathologic burden, and cognitive aging”. Neurology. 2013.
  3. David Comer Kidd, Emanuele Castano: “Reading Literary Fiction Improves Theory of Mind”. Science. 2013.