Los ritmos circadianos, aquellos que sigue el reloj biológico de nuestro organismo, son tan importantes que su alteración puede afectar al bienestar general, llegando incluso a desencadenar trastornos mentales.

Un estudio realizado a gran escala(1) ha señalado que estas alteraciones aumentan el riesgo de depresión y de otros problemas de tipo psiquiátrico, incluido el trastorno bipolar. Para llegar a estas conclusiones se contó con 91.105 participantes con una media de edad de 62 años, a los que se analizó la actividad de su cerebro en estado de reposo y durante la jornada activa durante 7 días.

 

Gracias a los datos obtenidos se pudo constatar el grado de alteración de los ritmos circadianos, tanto en los ciclos de actividad como de reposo, que después se compararon con el bienestar general y la función cognitiva de los participantes.

 

Observaron así que una reducción de un 20% en las oscilaciones del ritmo circadiano se relacionaba directamente con un mayor riesgo de sufrir trastornos depresivos y alteraciones psiquiátricas de carácter bipolar. Pero también con una mayor inestabilidad en el estado de ánimo, lo que se traducía en una intensa sensación de soledad y una menor felicidad en general.

 

 

Fuentes:

  1. Lyall LM, Wyse CA, Graham N, Ferguson A, y cols: “Association of disrupted circadian rhythmicity with mood disorders, subjective wellbeing, and cognitive function: a cross-sectional study of 91.105 participants from the UK Biobank”. Lancet Psychiatry. 2018.