Un informe europeo reciente ha puesto el punto sobre las íes en el tema de las soluciones hidroalcohólicas.

Y es que resulta que, si hace meses las autoridades sanitarias estadounidenses denunciaban que algunos geles contenían metanol, ahora se ha descubierto que en Europa se están vendiendo geles con menor cantidad de alcohol de lo que indica su etiqueta y que, por tanto, no resultan seguros para la desinfección de manos. (1)

Es el caso concreto de dos geles vendidos en España. En uno de ellos el contenido en etanol es tan bajo (del 28,4%) que, de hecho, ¡resulta del todo ineficaz frente a cualquier virus o bacteria! (2) (3)

Es decir, que encima aumentaría el riesgo de infección, ya que su inactividad se suma a la falsa sensación de seguridad de la que nos proveen los geles hidroalcohólicos, al igual que las mascarillas.

Mascarilla + gel = “falsa seguridad”

No todos parecen coincidir en este punto. Sin embargo, se ha demostrado que el uso tanto de mascarillas como de geles hidroalcohólicos han hecho bajar la guardia enormemente a la población.

Aunque es cierto que nos lavamos más las manos que antes de la pandemia, 1 de cada 4 españoles no usa jabón con regularidad al hacerlo (o sea, que se lava las manos para nada) y 1 de cada 3 cree que el gel hidroalcohólico es más efectivo que el agua y el jabón (lo cual no es cierto). (4)

Además, por lo general puede decirse que ahora son menos numerosas las personas que, tal y como sí hacían durante la primera ola de la pandemia, se lavan las manos siempre al regresar a casa, antes y después de comer o tras sonarse.

¿La clave de esto? El uso de mascarillas y geles, que ofrecen una falsa sensación de protección y hacen olvidar otros gestos importantes como la distancia social y el lavado sistemático de las manos con agua y jabón.

Sin embargo, una vez puesta en entredicho la calidad de algunos geles, como ya ha visto, debe saber que estas dos -el distanciamiento físico y el lavado de manos- son las medidas que de verdad van a ayudarle a mantener a raya a los microorganismos patógenos.

Una forma de reducir el riesgo de transmisión en un 80% 

Las manos (y muy concretamente las uñas) transmiten el 80% de los gérmenes y los virus presentes en el ambiente. 

Y es que a lo largo de todo un día cualquier persona toca infinidad de objetos, superficies (no olvidemos que el SARS-CoV-2 puede vivir hasta 20 horas en superficies como el vidrio, el acero o ciertos plásticos)… y se lleva después las manos a la cara, especialmente a la boca, la nariz y los ojos, a menudo sin ser siquiera consciente de ello.

Es probable que usted ahora lo haga mucho menos que antes. Pero seguro que, si se para a pensarlo, se dará cuenta de hasta qué punto es cierto.

Y es precisamente ahí donde los gérmenes y los virus entran en acción.

Por eso es indispensable lavarse con frecuencia y con agua y jabón no solo las manos, sino también la cara. Y casi igual de importante que esto es también que se seque a conciencia después.

Al hacerlo no solo eliminará la humedad, que es un caldo de cultivo perfecto para la transmisión de microbios, sino que continuará frotando, con lo que ayudará a reducir aún más la posible presencia de microorganismos. (5)

Sin embargo, esto solo sucede cuando se seca con una toalla de tela o de papel desechable. Por el contrario, las máquinas de secado de manos actúan como un “concentrador de microbios” (se ha analizado que en torno a ellas la presencia de microorganismos es casi 30 veces más alta de lo normal y que, en el caso del coronavirus en concreto, ayudan a dispersarlo).

Y una cosa más: en la medida de lo posible, es conveniente que use un jabón 100% natural y lo más neutro posible. Esto se debe a que, cuando la piel se ve atacada por tóxicos o irritada, se vuelve más permeable de lo normal, facilitando el paso de agentes patógenos.

Un gel de manos de eficacia garantizada

Soy consciente de que no en todo momento se tiene acceso a agua y jabón. Y en esos casos está claro que el gel hidroalcohólico es la mejor opción.

Sin embargo, debe saber que usted mismo puede preparar de forma muy sencilla y rápida su propio gel hidroalcohólico de eficacia garantizada.

Esta receta, atribuida al Dr. Rishi Desai, director médico de osmosis y antiguo funcionario de inteligencia epidémica en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, eliminaría el 99,9% de los gérmenes después de solo 1 minuto de aplicación: (6)

  • 3/4 taza de isopropanol o alcohol isopropílico (del 99%).
  • 1/4 taza de gel de aloe vera (de gran efecto calmante y cicatrizante, ayudará a contrarrestar la irritabilidad del alcohol).
  • 10 gotas del aceite esencial que prefiera, pero mejor si tiene poder antiséptico (como por ejemplo la lavanda, el clavo, el eucalipto, la menta piperita o el árbol de té). Si no dispone de aceites esenciales, también podrá añadir al preparado zumo de limón.

Deberá guardar la mezcla en un frasco con difusor previamente esterilizado y… ¡listo para usar! Tan sencillo como esto.

Por último, otro recurso útil si en algún momento no tiene a mano ni un lavabo ni gel hidroalcohólico: también puede utilizar ¡agua salada!

Una investigación realizada en Japón ha revelado que una solución salina simple es capaz de desactivar el virus de la gripe (influenza) en solo 30 segundos de aplicación cutánea. (7)

En comparación con ella, un gel desinfectante convencional tardó 4 minutos. ¡La diferencia habla por sí sola!