Una vez finalizada la epidemia de gripe de este año, toca hacer cuentas. El Sistema de Vigilancia de la Gripe en España ha hecho balance de la temporada 2017-2018(1) y ha concluido que el virus ha sido el más letal de los últimos años, al registrarse 839 muertes; casi el doble con respecto a la temporada 2016-2017, en la que fallecieron 421 personas.

El pico de máxima incidencia del virus se situó en la tercera semana de enero, momento en que se superaron los 290 casos por cada 100.000 habitantes. Estas cifras en concreto superan la incidencia semanal de los tres últimos años.

Si a esto se añade que se produjeron 22 brotes de gripe en seis comunidades autónomas y que se ha observado un aumento de la mortalidad, especialmente entre los mayores de 64 años y coincidiendo con la ola de frío registrada en las últimas semanas, nos encontramos con un año especialmente funesto.

Nota de Salud en 1 minuto: estas cifras confirman que la vacuna no sirve para protegerse frente a la gripe, como Salud, Nutrición y Bienestar viene señalando desde hace años. Su ineficacia reside en que la cepa del virus de la gripe que más ha predominado este año no era la que estaba prevista inicialmente, y hacia la que iba dirigida la vacuna que se desarrolló para la temporada 2016-2017.