¿Cuántas veces nos habrá oído decir que el paracetamol, la aspirina y el ibuprofeno son mucho más peligrosos de lo que parece? Y sin embargo, son tres medicamentos de los que sistemáticamente se abusa.

Son baratos, de venta sin receta y la gente piensa que completamente seguros. ¿Quién no tiene una caja (o más) de ibuprofeno en su casa y echa mano de ella al primer dolor? O de paracetamol. O de aspirina.

Y parece que su consumo también sigue modas. Antes se tendía a tomar aspirina, luego se pasó al paracetamol y ahora la gente prefiere el ibuprofeno, no se sabe bien por qué. Y de las dosis de 200 ó 400 mg se pasó a 600 y hasta a 1 gramo, para tomar lo más potente y que el dolor se vaya cuanto antes. Sin pensárselo dos veces.

Pero ninguno de ellos debe tomarse a la ligera. No son medicamentos banales ni inocuos y se toman de forma abusiva.

No quiero abrumarle con datos de estudios, ni largas listas de efectos secundarios (pero créame que son muchos los estudios científicos que han demostrado los daños que causan en el organismo). Sólo voy a darle una pincelada, la justa para arrojar un poco de luz sobre el asunto:

Quienes toman paracetamol de forma rutinaria tienen un 63% más de probabilidades de morir de forma inesperada, un 68% más de sufrir un ictus o un infarto y un 50% más de tener una úlcera o sangrado estomacal. (1)

No siempre los estudios científicos pueden consultarse libremente por el público, pero en este caso éste sí es de acceso abierto. Si los datos le han puesto los pelos de punta y quiere profundizar en ellos, al final de mi texto, en las fuentes, le he puesto un enlace directo a la versión más reciente del estudio (la primera vez que se publicó fue en 2015).

Si cree que el ibuprofeno es más inofensivo, quítese esa idea de la cabeza. Las evidencias se acumulan. Uno de los últimos estudios, publicado en la revista científica European Heart Journal concluyó asegurando que su consumo aumenta un 31% el riesgo de paro cardíaco (otro medicamento de la misma familia de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) al que pertenece el ibuprofeno, el diclofenaco, lo aumenta aún más). Para hacer el estudio, los científicos investigaron todos los paros cardíacos que se habían producido en Dinamarca entre los años 2001 y 2010 y los pusieron en relación con el consumo de AINEs en los días previos… y tras sumar 2 más 2 llegó la evidencia. (2)

Y ahora veamos otro clásico de los botiquines familiares: la aspirina. Es el medicamento más prescrito del mundo, y parece inofensivo hasta que se explora la letra pequeña de los informes científicos. Problemas digestivos, úlceras, asma y hasta acúfenos (tinnitus) son algunos de los riesgos asociados a su consumo. Uno de los más frecuentes es el de provocar hemorragias internas, incluida la cerebral. El peligro se hizo más evidente después de que se empezara a recomendar tomar una aspirina al día para prevenir problemas cardiovasculares (dado que previene la formación de coágulos en las venas y arterias). Y ciertamente, en casos de personas que ya han sufrido un episodio cardiovascular, y siempre bajo prescripción y control médico, protege frente a un nuevo episodio. Pero nuevas investigaciones (como la publicada en The Lancet este mismo año) han dejado claro que salvo en esos contados casos, tiene más riesgos que beneficios. (3)

Seguro que ahora empieza a ver con otros ojos las cajas de analgésicos que tiene en casa, y que se lo pensará dos veces antes de meterse en la boca una de esas pastillas…

Pero entonces, ¿qué hay que hacer ante dolores puntuales y agudos (como el de cabeza, el de un esguince o el de espalda tras todo un día sentado delante del ordenador)? ¿Aguantarse?

¡En absoluto! La alternativa a no envenenarse con medicamentos no es sufrir y resistir estoicamente, por supuesto que no.

Qué tomar en vez de aspirinas, paracetamol e ibuprofeno

Lo que voy a contarle ahora no son soluciones para “engañar” al dolor ni para sentirse algo mejor, sino para neutralizarlo. Sin pastillas, sin efectos adversos y con resultados frente al dolor puntual y agudo iguales o incluso superiores a los de los medicamentos que acabamos de ver.

La cúrcuma, por ejemplo, es un analgésico muy potente. Tanto como la cortisona y el ibuprofeno, especialmente frente al dolor articular, la poliartritis reumatoide y la gota. También actúa muy bien en caso de síndrome del colon irritable, para el dolor postoperatorio, el premenstrual y el causado por las heridas. Pero no estoy hablando de cúrcuma tal como la usaría en la cocina (pues como especia contiene muy poca curcumina y ésta tampoco se absorbe muy bien en el tubo digestivo, por lo que no tendría efecto analgésico), sino de 2 gramos de cúrcuma fosfolipídica (una mezcla de lecitina y curcumina).

Le aseguro que funciona de forma espectacular. Hay cientos de estudios que han mostrado que reduce la síntesis de los mediadores de la inflamación, regulan su actividad y disminuyen significativamente el dolor. (4)

Abajo en las fuentes le pongo las referencias de algunos de ellos, pero lo que de verdad le aconsejo hacer es probarlo.

Doy fe de su eficacia. Hice la prueba con un familiar que sufrió un intenso dolor articular como consecuencia de un sobreesfuerzo bastante absurdo (hizo una mudanza y sobreestimó su fuerza a la hora de cargar y descargar muebles). Como yo acababa de leer el soberbio informe que habían preparado mis compañeros de Salud AlterNatura para el nuevo número, pensé que era la ocasión perfecta para probarlo y le usé de conejillo de Indias. ¡Y vaya sí funcionó!

Lo mejor de todo es que no es la única solución natural a su alcance, tal como se describe en el informe del nuevo número de Salud AlterNatura. Hay otras tres potentes “armas” naturales a su disposición para evitar la aspirina, el paracetamol y el ibuprofeno y los demás AINEs:

  • El jengibre es un analgésico excepcional, sobre todo contra los dolores premenstruales y musculares. También es muy útil en caso de migraña y dolores digestivos. En este número va a descubrir cómo usarlo en cada caso e incluso cómo preparar una cataplasma con jengibre que hace desaparecer el dolor de forma local como por ensalmo.
  • El sauce blanco contiene salicina, el mismo principio activo que la aspirina. De hecho, mucho antes de que el químico alemán Felix Hoffmann consiguiese sintetizar en 1899 el ácido acetilsalicílico, el ser humano ya conocía las propiedades de la corteza de sauce para reducir la fiebre, aliviar la inflamación y calmar el dolor. El extracto de alguna de las 20 plantas de esta familia tiene los efectos analgésicos de la aspirina (e incluso más prolongados) pero sin ninguno de sus efectos adversos, así que es una alternativa fabulosa ante el dolor de leve a moderado. Lo que va a encontrar en este número de Salud AlterNatura son los detalles exactos de lo que debe tomar (extracto concreto más eficaz, dosis, cómo tomarlo…).
  • El aceite esencial de lavanda es la opción que ofrece la aromaterapia especialmente para el dolor menstrual, postoperatorio y el de las heridas.

Yo que usted no me perdería este número de Salud AlterNatura. Y lo tendría bien a mano en casa, para que tanto usted como su familia cuenten con soluciones naturales y eficaces para cortar por lo sano con el dolor sin recurrir a los fármacos.

Estamos terminando de preparar el nuevo número de Salud AlterNatura para que todos los suscriptores exigentes con su salud lo reciban a tiempo. Si usted también quiere pedirlo, debe hacerlo antes de este sábado 18 de noviembre.

¡Le aseguro que suscribirse a Salud AlterNatura valdría la pena aunque sólo fuera por este artículo!

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Fuentes:

  1. “Paracetamol: not as safe as we thought? A systematic literature review of observational studies”. Emmert Roberts, Vanessa Delgado Nunes, Sara Buckner, Susan Latchem, Margaret Constanti, Paul Miller, Michael Doherty, Weiya Zhang, Fraser Birrell, Mark Porcheret, Krysia Dziedzic, Ian Bernstein, Elspeth Wise, Philip G Conaghan. Annals of the Rheumatic Diseases (ARD). BMJ Journals. (March 02, 2015)
  2. “Non-steroidal anti-inflammatory drug use is associated with increased risk of out-of-hospital cardiac arrest: a nationwide case–time–control study”. Kathrine B. Sondergaard Peter Weeke Mads WissenbergAnne-Marie Schjerning Olsen Emil L. Fosbol Freddy K. Lippert Christian Torp-PedersenGunnar H. Gislason Fredrik Folke. European Heart Journal – Cardiovascular Pharmacotherapy, Volume 3, Issue 2, 1 April 2017, Pages 100–107, https://doi.org/10.1093/ehjcvp/pvw041 (24 December 2016)
  3. “Age-specific risks, severity, time course, and outcome of bleeding on long-term antiplatelet treatment after vascular events: a population-based cohort study”. Linxin Li, DPhil, Olivia C Geraghty, DPhil, Ziyah Mehta, DPhil,Prof Peter M Rothwell, (13 June 2017) DOI: http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(17)30770-5
  4. Jurenka JS. “Anti-Inflammatory Properties of Curcumin, A Major Constituent of Curcuma longa: A Review of Preclinical and Clinical Research”. Altern Med Rev 2009 Jun; 14(2): 141-53.Sahebkar A, Henrotin Y. “Analgesic Efficacy and Safety of Curcuminoids in Clinical Practice: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials”. Pain Med 2016 Jun; 17(6): 1192-202. doi: 10.1093/pm/pnv024. Epub 2.015 Dec 14.Jiayuan Sun, Weigang Guo, Yong Ben, Jinjun Jiang, Changjun Tan, Zude Xu, Xiangdong Wang, Chunxue Bai. “Preventive Effects of Curcumin and Dexamethasone on Lung Transplantation-Associated Lung Injury in Rats”. Crit Care Med 2008 Apr; 36(4): 1205-13. PMID: 18379247.Kuptniratsaikul V, Dajpratham P, Taechaarpornkul W, Buntragulpoontawee M, Lukkanapichonchut P, Chootip C, Saengsuwan J, Tantayakom K, Laongpech S. “Efficacy and Safety of Curcuma Domestica Extracts Compared with Ibuprofen in Patients with Knee Osteoarthritis: A Multicenter Study”. Clin Interv Aging 2014 Mar 20; 9: 451-8. doi: 10.2147/CIA.S58535. eCollection 2014.Grover AK, Samson SE. “Benefits of Antioxidant Supplements for Knee Osteoarthritis: Rationale and Reality”. Nutr J 2016 Jan 5; 15: 1. doi: 10.1186/s12937-015-0115-z.Hak AE, Choi HK. “Lifestyle and Gout”. Curr Opin Rheumatol 2008; 20: 179-186.

    Portincasa P, Bonfrate L, Scribano ML, Kohn A, Caporaso N, Festi D, Campanale MC, Di Rienzo T, Guarino M, Taddia M, Fogli MV, Grimaldi M, Gasbarrini A. “Curcumin and Fennel Essential Oil Improve Symptoms and Quality of Life in Patients with Irritable Bowel Syndrome”. J Gastrointestin Liver Dis 2016 Jun; 25(2): 151-7. doi: 10.15403/jgld.2014.1121.252.ccm.

    Zhu Q, Sun Y, Yun X, Ou Y, Zhang W, Li JX. “Antinociceptive Effects of Curcumin in a Rat Model of Postoperative Pain”. Sci Rep 2014 May 12; 4: 4932. doi: 10.1038/srep04932.

    Khayat S, Fanaei H, Kheirkhah M, Moghadam ZB, Kasaeian A, Javadimehr M. “Curcumin Attenuates Severity of Premenstrual Syndrome Symptoms: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial”. Complement Ther Med 2015 Jun; 23(3): 318-24. doi: 10.1016/j.ctim.2015.04.001. Epub 2015 Apr 9.

    Jagetia GC, Rajanikant GK. “Curcumin Treatment Enhances the Repair and Regeneration of Wounds in Mice Exposed to Hemibody Gamma-Irradiation”. Plast Reconstr Surg 2005 Feb; 115(2): 515-28.