La esclerosis múltiple afecta en gran medida a la calidad de vida de las mujeres que la padecen, hasta el punto de que un estudio ha señalado que el 41% de las que han sido diagnosticadas con esta enfermedad acaban separándose o divorciándose de su pareja.

Los datos recogidos señalan que un 41% de las mujeres que han sido diagnosticadas con esclerosis múltiple acaban divorciándose. Además, el 36% de las enfermas indicó que en el momento de conocer que padecían esta enfermedad decidieron no tener hijos o retrasar ese momento hasta dar con un tratamiento idóneo que les permitiera mantener a raya la enfermedad.

Unos datos que no sorprenden si tenemos en cuenta que el 69% de las mujeres que sufren esclerosis múltiple señalaron que por culpa de la enfermedad tuvieron muchísimos problemas para cuidar de las personas que estaban a su cargo (hijos o personas mayores), lo que suponía otra carga emocional a la que ya debían soportar. Incluso el 38% se vieron obligadas a dejar su trabajo.

Todos estos factores contribuyen al rechazo que sufren por parte de la sociedad, y que por desgracia es otra de las lacras que arrastra esta enfermedad. Por ello el estudio concluye que se deben llevar a cabo medidas específicas para el conocimiento y la concienciación de la esclerosis múltiple, además de las orientadas a una mayor rapidez en el diagnóstico.

Fuente: Raj Kannan. Merck KGaA: “The socioeconomic impact of MS on women in Europe”. VII Congreso ECTRIMS-ACTRIMS. Alemania. 2017.