Seguir de por vida un régimen estrictamente sin gluten es el único tratamiento que se propone frente a la enfermedad celíaca. Al menos, hasta ahora. Esta inflamación crónica del intestino causada por el gluten afecta a cientos de miles de personas en nuestro país y conlleva la destrucción de su pared intestinal, lo que provoca malabsorción de nutrientes y puede terminar acarreando importantes carencias alimentarias.

Ahora una nueva pista prometedora acaba de ser descubierta por un equipo de investigadores franceses, canadienses y neerlandeses(1). Al comparar las heces de 29 pacientes celíacos (de los que solo una parte seguía un régimen sin gluten) con las de voluntarios sanos, se dieron cuenta de que las microbiotas intestinales de los enfermos celíacos estaban desequilibradas. En concreto, contenían menos bacterias capaces de metabolizar el triptófano, un aminoácido esencial, en derivados de indol.

Esta función es importante porque activa determinados receptores presentes en las células del intestino (llamados AhR) que refuerzan la barrera intestinal y estimulan la inmunidad. Pues bien, resulta que su falta puede corregirse con un aporte alimenticio de triptófano (que se encuentra en la carne, el hígado, las aves, el pescado, las legumbres, los productos lácteos, los frutos secos, etc.) o de probióticos capaces de metabolizar este aminoácido.

Los investigadores han comprobado su hipótesis en ratones que desarrollaron una enfermedad similar a la intolerancia al gluten. Modificaron su alimentación, ya fuese aportando triptófano o añadiendo Lactobacillus reuteri -una bacteria que actúa como probiótico-, y en ambos casos se modificó la microbiota de manera positiva y se limitó la inflamación intestinal cuando los ratones consumieron gluten. Ahora la siguiente fase buscará validar estos mismos resultados en personas.

Nota de Salud en 1 Minuto: Como ve, la investigación en materia de celiaquía está dando pasos de gigante en los últimos tiempos (especialmente notorio fue en su día este otro descubrimiento clave para poner freno a la enfermedad). Sin embargo, usted no tiene que esperar a que lleguen los resultados de nuevas investigaciones. Si sufre intolerancia al gluten, pruebe algo tan sencillo como añadir a su dieta triptófano o un complemento de Lactobacillus reuteri.

Fuente:

1. Lamas, et al. “Aryl hydrocarbon receptor ligand production by the gut microbiota is decreased in celiac disease leading to intestinal inflammation”. Science Translational Medicine. Oct. 2020.