La historia que hoy le traigo es la de unas abuelas totalmente fuera de lo común.

Se sumergen a nada menos que 10 metros de profundidad, permanecen en apnea durante largos minutos y traen a la superficie uno de los mayores y más desconocidos tesoros marinos.

Y lo que es todavía más increíble: algunas de estas mujeres siguen haciendo esta labor a diario después de haber cumplido ¡los 70 años de edad!

Enseguida voy a contarle más acerca de estas sorprendentes abuelas, pero antes quiero que conozca el secreto de la salud celular, clave para entender su historia.

¿Cuál es ese secreto?

Como siempre, la clave se esconde en la salud a pequeña escala; es decir, en la salud celular.

Unas células sanas garantizan que todo el cuerpo esté sano. Por el contrario, la presencia de células enfermas pronto empieza a ser visible con un estado de debilidad general.

Es por eso que cada una de nuestras células merece atención. Y de hecho también por este motivo la investigación médica lleva mucho tiempo centrándose en el ADN del núcleo celular.

Cualquier modificación que sufre el ADN puede tener graves consecuencias en el organismo (mutaciones genéticas, cáncer, envejecimiento acelerado, muerte celular…). Pero lo que no es tan conocido es el hecho de que, si el ADN está afectado, es porque la célula ya no goza de buena salud.

Veámoslo con un símil ajedrecista: el ADN es el rey, y si sufre problemas significa que toda su defensa ha sido derrotada antes (peones, alfiles, torres…).

En definitiva, hay que paliar los posibles problemas mucho antes: tan pronto como la pared exterior de la célula se debilita y empieza a dejar pasar sustancias nocivas.

Y es que esa pared es la primera línea de defensa celular, como la piel lo es para el organismo en su conjunto. Lo normal es que sea parcialmente “permeable”, para permitir que penetren el oxígeno y los nutrientes esenciales pero no las toxinas.

Ahora bien, los radicales libres atacan constantemente ese “muro”, como si un bombardeo de meteoritos se tratase, debilitándolo.

¿Qué son los radicales libres?

Los radicales libres son sustancias producidas por el propio cuerpo, especialmente al comer, que pueden dañar el ADN, las proteínas, las grasas y otras moléculas presentes en el organismo. Con el tiempo ese daño se va acumulando, y esto es lo que explica por qué las células, los tejidos y los órganos de las personas de avanzada edad están más deteriorados que los de los niños, por ejemplo.

Hemos dicho que los radicales libres se generan principalmente con la alimentación, pero lo cierto es que la exposición a estos depende también en gran medida del entorno en el que se vive y de otros factores relativos al estilo de vida. Así, el estrés, la contaminación por metales pesados, los contaminantes ambientales, la radiación, fumar o beber alcohol, los excesos alimentarios… también determinan enormemente su efecto.

Parece casi inevitable que el asalto repetido de los radicales libres vaya debilitando la pared de las células, que en cierto punto dejan de poder regenerarse y terminan muriendo.

Ahora bien, sí existen formas de fortalecer la pared celular, ayudando a mantener la salud de cada órgano de su cuerpo. Y los investigadores que más trabajan en hallar soluciones en este sentido acaban de identificar un alga extraordinaria y casi desconocida que podría marcar un antes y un después.

Un alga que convierte a las mujeres en “sirenas”

¡Nadie esperaba encontrar un tesoro como este en las aguas de Corea!

Allí abuelas coreanas y japonesas, a las cuales se las conoce como “Haenyeo” (literalmente “mujeres del mar”), se zambullen a diario para recolectar mariscos, crustáceos y algas, como le contaba al principio de este e-mail. Y su único equipo son un par de aletas, una máscara de buceo y un traje de neopreno que utilizan solo en las estaciones más frías del año.

La forma física de estas mujeres, muchas de 70 años, es increíble. Gracias a sus poderosos pulmones, se sumergen en apnea hasta 10 metros de profundidad. Después, regresan a la superficie cargadas con los frutos de su trabajo y se sumergen nuevamente una y otra vez ¡durante horas! No en vano también reciben el sobrenombre de “sirenas”.

En la tierra sus movimientos pueden delatar su avanzada edad. Pero cuando nadan en el mar, ¡es como si tuvieran 20 años! Sus habilidades físicas son extraordinarias.

Hay quien dice que esta tradición se remonta varios siglos. Otros, que en el buceo las mujeres tienen una notable ventaja sobre los hombres, ya que su masa grasa es mayor (en promedio) y eso les permite resistir mejor el frío.

Sea como sea, todos coinciden en que el estilo de vida (ejercicio diario) y la dieta rica en proteínas que siguen estas abuelas olímpicas son las principales razones que explican su excepcional forma física.

Sin embargo, al analizar su alimentación pormenorizadamente, los científicos se dieron cuenta de algo: a menudo consumen una peculiar alga marrón denominada Ecklonia cava (créame que no va olvidar este nombre cuando conozca todo de lo que es capaz).

Lo más curioso es que fuera de estas comunidades pesqueras esta alga apenas se consume. Para el resto del planeta este increíble tesoro de las profundidades es, simplemente, desconocido.

El “antioxidante universal”

Los descubrimientos realizados sobre la Ecklonia cava dejaron con la boca abierta incluso a los más experimentados científicos. Resulta que esta alga marrón está llena de antioxidantes mucho más eficaces que los de las plantas terrestres (arándanos, té verde y resveratrol, por ejemplo). (1) (2)

Los antioxidantes son sustancias encargadas de neutralizar los radicales libres no deseados. De este modo, protegen a los órganos frente a los efectos del envejecimiento y les permiten regenerarse. Sin embargo, algunos de los antioxidantes más comunes se enfrentan al mismo problema: son solubles en agua pero no en grasa, por lo que no ofrecen efectos sobre los órganos separados por barreras grasas (por ejemplo, la que protege el cerebro).

Este es un inconveniente que muchas personas pasan por alto o directamente no conocen. Y lo peor es que los antioxidantes que sí se disuelven en grasa (llamados “liposolubles”), alcanzan solo un número limitado de células. Por tanto, es importante equilibrar la ingesta entre antioxidantes solubles en agua y en grasa.

Aquí es donde la Ecklonia cava sorprende con su “función universal”. Y es que esta alga contiene antioxidantes solubles tanto en agua como en grasa. Es decir, que puede ofrecer protección a todas las células, sin distinción.

Con semejante punto de partida, se espera que la Ecklonia cava se convierta en uno de los grandes aliados de la salud en el futuro. Y es que de momento la investigación sigue en sus primeras fases y quedan muchos interrogantes por resolver.

Ahora bien, una cosa sí está clara: su campo de acción parece amplísimo, casi ingente. Aquí van unos cuantos ejemplos:

Reduciría el riesgo de diabetes

Se ha demostrado que el alga Ecklonia cava reduce el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. En concreto, en un estudio realizado sobre ratones diabéticos, se observó una caída del 39,7% en el nivel de glucosa en sangre. (3)

Asimismo, otros investigadores registraron un aumento de la secreción de insulina en 2,8 puntos en las células pancreáticas en respuesta a un suministro de glucosa. Esto ayuda a que el cuerpo sea más reactivo ante un nivel demasiado alto de azúcar en la sangre. Y lo mejor es que estos resultados fueron confirmados posteriormente por otro estudio. (4)

Rejuvenece las arterias

 

La Ecklonia cava tiene el efecto de aliviar la inflamación continua de las arterias. En concreto se dirige a las células endoteliales (de la pared interna de las arterias) y ejerce sobre ellas una acción antiinflamatoria y antioxidante. (3)

De este modo, facilitaría el control de la placa de ateroma al reducir las concentraciones de colesterol que tiende a acumularse (puede llegar a obstruir las arterias y causar infarto de miocardio e ictus).

Pues bien, los ensayos también han demostrado que la Ecklonia cava reduce su inflamación en un 45,1%. (5) 

Protege la piel

 

Los rayos del sol son excelentes para la salud, dado que permiten al cuerpo sintetizar la vitamina D. Sin embargo, después de 30 minutos de exposición se corre el riesgo de que la piel se queme.

Pues bien, aunque sorprenda, las algas son muy conscientes de este problema. Y es precisamente por ello por lo que han desarrollado un mecanismo de defensa utilizando florotaninos antioxidantes, una subcategoría de polifenoles. (6)

Estos les permiten absorber los rayos del sol y minimizar el riesgo de estrés oxidativo (pruebas llevadas a cabo in vitro han confirmado ese efecto antioxidante de las algas Ecklonia cava). (7)

Y muchos otros beneficios aún por descubrir

 

Como sucede con otros superalimentos, el alcance de la Ecklonia cava -como ya he dicho, todavía por descubrir en su mayor parte- es amplísimo.

Los investigadores no saben qué abordar primero. Y en cierta medida parece lógico. Juzgue usted mismo:

  • Podría usarse en la lucha contra el cáncer.
  • Mejoraría las defensas inmunitarias y reduciría la inflamación.
  • Sería capaz de frenar la fibromialgia.
  • Resultaría útil frente a la artritis. (8)
  • Aliviaría el síndrome de fatiga crónica.
  • Atajaría los problemas de insomnio.
  • Serviría para acelerar la pérdida de peso y aliviar la sobrecarga del hígado.
  • Minimizaría los problemas de asma y de alergias.
  • Reduciría el riesgo de enfermedades del corazón al regular la presión arterial.
  • Aliviaría la ansiedad persistente tras traumas violentos (accidentes, asaltos, violaciones…), lo que también se conoce como “trastorno de estrés postraumático”.
  • Detendría la progresión del alzhéimer y el deterioro cognitivo en general.
  • Mejoraría el funcionamiento muscular y el rendimiento físico.

Y además de todos los beneficios para la salud que acaba de ver, esta alga también podría usarse como estimulador del crecimiento del cabello.

¿Podría entonces ser esta la gran panacea escondida en el fondo del mar, un remedio “curalotodo”? Como siempre, la ciencia irá poniendo cada cosa en su lugar, así como resaltando sus propiedades verdaderamente notables.

Ahora bien, es innegable que la salud de hierro de las abuelas buceadoras de Corea apunta hacia el alga Ecklonia cava como un descubrimiento de lo más prometedor…

¡A su salud!

 

Fuentes:

  1. Jae-Keun Oh, Young-Oh Shin, Jin-Ho Yoon, Seong Ho Kim, Hyeon-Cheol Shin, Hye Jeong Hwang. “Effect of supplementation with Ecklonia cava polyphenol on endurance performance of college students”.Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2010 Feb; 20(1): 72–79.
    Kyoung Ah Kang, Kyoung Hwa Lee, Jae Woo Park, Nam Ho Lee, Hye Kyung Na, Young Joon Surh, Ho Jin You, Myung Hee Chung, Jin Won Hyun. Triphlorethol-A induces heme oxygenase-1 via activation of ERK and NF-E2 related factor 2 transcription factor. FEBS Lett. 2007 May 15; 581(10): 2000–2008. Published online 2007 Apr 20. 
  2. Kang SM, Lee SH, Heo SJ, Kim KN, Jeon YJ. Evaluation of antioxidant properties of a new compound, pyrogallol-phloroglucinol-6,6′-bieckol isolated from brown algae, Ecklonia cava. Nutr Res Pract. 2011;5(6):495502.
  3. Kim HK. “Ecklonia cava Inhibits Glucose Absorption and Stimulates Insulin Secretion in Streptozotocin-Induced Diabetic Mice”. Evid Based Complement Alternat Med. 2012;2012: 439294.
  4. Mi-Ja Kim, Hye Kyung Kim. “Insulinotrophic and hypolipidemic effects of Ecklonia cava in streptozotocin-induced diabetic mice”. Asian Pac J Trop Med. 2012 May; 5(5): 374–379.
  5. Dong Hyeon Lee, Mi Yeon Park, Byung Joo Shim, Ho Joong Youn, Hye Jeong Hwang, Hyeon Cheol Shin, Hui Kyung Jeon. “Effects of Ecklonia cava polyphenol in individuals with hypercholesterolemia: a pilot study”. J Med Food. 2012 Nov; 15(11): 1038–1044. 
  6. “Summary of Ecklonia cava”. Examine.com
  7. “Protection contre les uvb par un extrait d’Ecklonia cava riche en polyphenols”. Ceva.
  8. “Ecklonia cava. Vitamins and Supplements”. WebMD.

Imágenes:

  1. Samanderson2. Flickr.
  2. Nikemoto2511. Wikimedia Commons.