El cambio climático ha puesto en jaque a la salud global, amenazando incluso la supervivencia del ser humano. Y, ante la urgencia de la situación, expertos en salud natural a nivel mundial han reclamado en Madrid(1)  un pacto entre los diferentes agentes implicados (medicina convencional y natural, industria farmacéutica y agroalimentaria, etc.).

El objetivo es mejorar la protección del paciente, garantizándole siempre el tratamiento idóneo que le permita combatir su enfermedad. Pero, por supuesto, esto pasa por reconocer el pluralismo científico y el valor de las terapias naturales como complemento a la medicina convencional, llegando donde esta última no siempre es capaz de hacerlo.

Como propuesta concreta se ha presentado el plan de “Revitalización Médica Integrativa”. Está basado en 7 directrices centradas en mejorar la lucha contra los efectos del cambio climático sobre la salud teniendo en cuenta las herramientas que ofrece la medicina holística:

  1. Desintoxicar.
  2. Tener en cuenta los obstáculos a la curación.
  3. Mejorar la regulación de los órganos internos.
  4. Vigilar la suplementación a nivel celular (la absorción de nutrientes).
  5. Sugerir cambios e implementar hábitos de vida saludables.
  6. Promover la revitalización estética (es decir, combatir el desgate de la imagen corporal externa).
  7. Estimular el trabajo de la psicovitalidad (a través de la relajación, el autoconocimiento…).

 

Fuente:

Congreso Iberoamericano de AESMI (Asociación Española de Médicos Integrativos). “Medio Ambiente, Epigenética y Enfermedades Autoinmunes”. 20 octubre 2019.