El extraño vínculo entre el dolor de rodilla y la depresión

Un estudio realizado en Japón con 573 personas mayores de 65 años ha llegado a la conclusión de que sufrir graves dolores en la rodilla (como los debidos a la artrosis) aumenta el riesgo de depresión(1). La razón de esta sorprendente relación podría deberse a varios factores.

Por un lado, sufrir fuertes dolores en la rodilla acaba repercutiendo en la calidad de vida del afectado, ya que no puede realizar algunas actividades cotidianas y eso puede aumentar su angustia. Y, por otro lado, este problema suele verse reforzado por las alteraciones de sueño que sufren las personas con artrosis, precisamente debido al dolor, lo que a la larga puede sumirle en un estado depresivo.

Pero aquí no acaba la relación, ya que la artrosis es un tipo de enfermedad inflamatoria y numerosos estudios han confirmado que los procesos inflamatorios también actúan como desencadenantes de la depresión. De ahí que, en caso de artrosis, convenga reducir la inflamación cuanto antes.

Consejo de Salud en 1 Minuto: Para reducir la inflamación de manera natural, sin necesidad de recurrir a los fármacos químicos, nada mejor que acudir a plantas de probados efectos antiinflamatorios. Por ejemplo, diversos estudios han confirmado que el harpagofito (planta africana que también se conoce como “garra del diablo” por su peculiar forma) reduce el dolor articular entre un 25 y un 45%.

Fuentes:

  1. Sugai K, et al. “Association Between Knee Pain, Impaired Function, and Development of Depressive Symptoms”. J Am Geriatr Soc. 2018.