Hoy le escribo junto al Dr. Curtay, autor de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, nuestra publicación más longeva. (1)

Queremos comenzar proponiéndole un viaje al futuro:

Imagine una cocina en la que los platos estuvieran equipados con detectores de veneno. Y que una alarma empezase a sonar cada vez que un plato incluyese un ingrediente tóxico.

Bien, ahora regresemos al presente. ¿Sabe qué ocurriría con una cocina como esa en la actualidad? ¡Pues que la alarma no dejaría de sonar en ningún momento!

Y no solo debido a los pesticidas presentes en los alimentos, sino también porque la comida en general está cada vez más contaminada por el plástico.

Un camión de basura vertido cada minuto al mar

¿Ha visto la imagen de una ballena muerta hallada en Filipinas con nada menos que 40 kilos de plástico en su estómago? En las últimas semanas esa “instantánea del horror” ha dado la vuelta al mundo.

Cada año 8,8 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos. Esa cantidad es el equivalente a 1 camión de basura vertido al agua cada minuto. Hay expertos que incluso elevan esos cálculos a 12 millones de toneladas. (2)

De acuerdo con un estudio de la fundación The Ocean Cleanup, en una zona geográfica denominada “vórtice de basura del Pacífico” (también conocida como “isla de basura” o “continente de plástico”) y ubicada en el Pacífico Norte, la cantidad de plástico acumulada es ¡hasta 180 veces más elevada que la de vida marina! (3)

Parte de esos desechos contienen o acaban transformándose en micropartículas de plástico, los denominados “microplásticos” o MP, que antes o después terminan siendo absorbidos por organismos vivos (sobre todo animales marinos, claro está).

Y todavía hay algo más: las propiedades químicas de los compuestos de plástico emanan un olor atractivo para el pescado, ya que este lo confunde con el de su comida natural, de acuerdo con un estudio publicado en The Royal Society. (4)

Es así como terminan incorporándose a la cadena trófica, hasta que un día llegan a nuestro plato.

Y por desgracia ni las aves se salvan de esta calamidad: otro estudio publicado en PNAS demostró que los animales voladores marinos también se están alimentando del plástico flotante. (5)

Pero ¿qué comemos nosotros?

Otra investigación cuyos resultados fueron publicados en Environmental pollution estima que los consumidores de pescado y otros productos del mar ingieren ¡hasta 11.000 de esas micropartículas cada año!

En esa línea, un estudio desarrollado por la Universidad de Medicina de Viena para el gobierno austríaco detectó partículas de plástico en la práctica totalidad de las heces humanas analizadas. (6)

Pero incluso si el 99% de esas partículas son naturalmente expulsadas por el organismo, el 1% es absorbido, con graves consecuencias para la salud. (7)

Se trata de un fenómeno que afecta incluso a las personas vegetarianas. Y es que, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Scientific Reports, hay presencia de estas partículas en 16 de los 17 tipos de sales de cocina comercializados que fueron objeto de ese estudio. (8)

Es decir, que lo más habitual es acabar ingiriendo esos microplásticos por una u otra vía, incluso si no se come pescado. ¡No parece haber escapatoria!

Y lo peor de todo es que, de acuerdo con un estudio del Fórum Económico Mundial, en 2050 podría haber más plásticos que peces en los océanos. (9) (10)

Por eso es tan necesario adoptar medidas urgentes. Y hoy vamos a darle algunas ideas.

8 formas de evitar los microplásticos en el día a día

Aquí tiene 5 consejos que le ayudarán a limitar al máximo la cantidad de microplásticos que ingiere y que envenenan su salud y al mismo tiempo el entorno:

  1. Deje de usar botellas de plástico, si es que todavía lo hace, y hágase con una botella de vidrio que pueda rellenar con agua del grifo o de una fuente. Además de evitar el consumo de las micropartículas tóxicas que el plástico va liberando cada vez que se reutiliza, contaminará menos el planeta y ahorrará dinero.
  2. Cuando no tenga elección y deba consumir agua embotellada, asegúrese de que después tira las botellas en el contenedor de reciclaje específico. De ese modo evitará que los plásticos acaben donde no deben. No se deje llevar por quienes aseguran que separar los residuos es una pérdida de tiempo. Que cada uno aporte su grano de arena en materia de reciclaje es vital para el planeta, así como una responsabilidad que hay que asumir.
  3. Trate de comprar sus alimentos en tiendas “bio” y en las que se vendan los productos frescos y a granel, sin embalajes. También puede llevar sus propios recipientes (de vidrio, de tela…) para hacer la compra.
  4. Más allá de reciclarlos, que es lo que debería hacer en caso de querer deshacerse de ellos, plantéese reutilizar los envases que tenga por casa: para guardar alimentos, pinzas, bolígrafos… ¡Eche mano de su imaginación! Seguro que se le ocurren mil usos.
  5. Evite utilizar platos y cubiertos de usar y tirar.
  6. Despídase del bote de gel y regrese a la pastilla de jabón para sus duchas. Se ahorrará el recipiente de plástico y también la posible contaminación de micropartículas a través del jabón líquido.
  7. Si le gusta vivir nuevas experiencias y contribuir activamente a la protección del medioambiente, ¿por qué no se apunta a participar en una “batida” de limpieza? Hay múltiples asociaciones que organizan quedadas de este tipo, solo tiene que buscar una próxima al lugar en el que usted se encuentre. Además, estos eventos suelen resultar muy enriquecedores. Ya vaya solo, con amigos o en familia conocerá gente nueva, se reirá… ¡y todo mientras trabaja por una buena causa!
  8. Y no dude en adoptar cierta postura “activista”, reprochando las conductas poco responsables, como por ejemplo que no se realice recogida selectiva de residuos en algún establecimiento, asociación o evento; la contaminación del ambiente por culpa de alguien que tira residuos al suelo… ¡Es responsabilidad de todos!

El medioambiente es de lo más preciado que tenemos, como nuestra salud. Y además entre lo uno y lo otro existe un vínculo mucho más fuerte de lo que parece. Y es que contribuyendo a un medioambiente más saludable estamos saneando también el aire que respiramos, la tierra que pisamos y el agua que bebemos… ¡así como los alimentos que comemos!

Fuentes:

  1. El Dr. Jean-Paul Curtay, autor de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, es pionero a nivel mundial en materia de terapia nutricional (ha sido ampliamente reconocido por ello) y también es presidente del ‘Greenhealth’, un movimiento internacional que persigue promover la salud (especialmente a través de la alimentación y el medioambiente). 
  2. ‘Plastic Detox’. José Luis Gallego. Ed. Cúpula. 2019
  3. “What is the great pacific garbage patch?” The Ocean CleanUp.
  4. Matthew S. Savoca, Chris W. Tyson, Michael McGill. Christina J. Slager. “Odours from marine plastic debris induce food search behaviours in a forage fish”. 284. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. doi.org/10.1098/rspb.2017.1000.
  5. Chris Wilcox, Erik Van Sebille, Britta Denise Hardesty. “Plastic in seabirds is pervasive and increasing”. Proceedings of the National Academy of Sciences Sep 2015, 112 (38) 11899- 11904; DOI:10.1073/pnas.1502108112.
  6. Schwabl, P. et al (2018), Assessment of microplastic concentrations in human stool – Preliminary results of a prospective study, Presented at UEG Week 2018 Vienna, October 24, 2018. 
  7. Gert Everaert, Lisbeth Van Cauwenberghe, Maarten De Rijcke, Albert A. Koelmans, Jan Mees, Michiel Vandegehuchte, Colin R. Janssen. “Risk assessment of microplastics in the ocean: Modelling approach and first conclusions”. Environmental Pollution,Volume 242, Part B, 2018, Pages 1930-1938, ISSN 0269-7491. doi.org/10.1016/j.envpol.2018.07.069.
  8. Ali Karami, AbolfazlGo. “The presence of microplastics in commercial salts from different countries. Scientific Reports. 7 :46173. DOI : 10.1038/srep46173.
  9. Josu Lapresa. “2050: más plásticos que peces en los océanos”. World Economic Forum.
  10. “Microplastics in fisheries and aquaculture. Status of knowledge on their occurrence and implications for aquatic organisms and food safety”. Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). Rome, 2017. Fisheries and aquaculture technical paper. 615. ISSN 2070-7010.

Imágenes:

  • Jedimentat44. Flickr.com.