El abuso de sal aumenta el riesgo de hipertensión y de enfermedades cardio y cerebrovasculares, como ya se sabía, pero también de deterioro cognitivo y hasta de demencia. Esta es la conclusión de un reciente estudio(1) que ha señalado que la alta ingesta de sal afecta a la memoria y al funcionamiento cognitivo.

 

Para llegar a esta conclusión los investigadores alimentaron a un grupo de ratones con lo que sería el equivalente a 6.000 mg de sal sódica diarios en una dieta para personas. Pasadas sólo unas semanas observaron que los ratones que habían sido alimentados con una dieta rica en sal presentaban dificultades para realizar algunas pruebas de memoria, como encontrar la salida del laberinto, lo que no ocurrió con el grupo de control.

 

Los investigadores señalaron que los efectos nocivos de la sal sobre el cerebro son independientes del incremento de la presión arterial, que es el principal inconveniente que hasta ahora se había confirmado. Por tanto, la alta ingesta de sal es suficiente, por sí sola, para alterar la función cerebral.

 

Por último, estos datos apoyan el hecho de que la dieta es un potente factor a tener en cuenta en la salud cognitiva, ya que influye en ella tanto para bien como para mal.

 

Fuentes:

 

  1. Giuseppe Faraco, David Brea, Lidia Garcia-Bonilla, Gang Wang, Gianfranco Racchumi, Haejoo Chang, Izaskun Buendia, Monica M. Santisteban, Steven G. Segarra, Kenzo Koizumi, Yukio Sugiyama, Michelle Murphy, Henning Voss, Joseph Anrather and Costantino Iadecola: “Dietary salt promotes neurovascular and cognitive dysfunction through a gut-initiated TH17 response”. Nature Neuroscience. Mayo 2018.