Las semillas de chía son ricas en vitaminas y mucílagos, un tipo de fibra muy soluble que, al entrar en contacto con el agua, ofrece un efecto saciante muy interesante si lo que quiere es controlar su peso.

¡Pero eso no es todo! Estas semillas tan completas y beneficiosas también(1):

  • Reducen el colesterol y ayudan a controlar el nivel de glucosa en sangre.
  • Aumentan la energía.
  • Mejoran el proceso digestivo y el tránsito intestinal.
  • Son antiinflamatorias, lo que permite reducir la inflamación propia de patologías como la artritis.
  • Son ricas en antioxidantes que neutralizan a los peligrosos radicales libres, lo que ayuda a retrasar el envejecimiento del organismo y a prevenir diversas patologías (alzhéimer, párkinson, enfermedades cardiovasculares, cáncer…).

Y lo mejor es que puede añadirlas a todo tipo de alimentos y platos: yogures, ensaladas, guisos, postres… ¡Déjese seducir por estas pequeñas maravillas!

Fuentes:

  1. Información extraída del libro “Chía. Usos y beneficios de este superalimento”, de Beverly Lynn Bennett. Editorial Sirio. 2017.