Tener en cuenta a los ritmos circadianos (los que sigue el reloj biológico de nuestro organismo para llevar a cabo las diferentes funciones) durante la quimioterapia podría ofrecer mejores resultados en el tratamiento. Esto es lo que ha señalado recientemente un equipo de investigadores, entre los que se incluye el Premio Nobel de Química de 2015(1).

Estudiando los ritmos circadianos del proceso de reparación del ADN de las células, los investigadores observaron que la reparación de las cadenas transcritas tiende a alcanzar su punto máximo antes del amanecer o antes del anochecer, mientras que en la reparación de las cadenas no transcritas esto ocurre solamente antes del anochecer.

Por tanto, según las conclusiones del estudio sería cuestión de administrar el tratamiento de quimioterapia en el momento del día adecuado, atendiendo al tipo de células afectadas por el tumor, para que la reparación del ADN fuese más rápida. De este modo se podría frenar lo antes posible la progresión del cáncer, evitando así un largo tratamiento de quimioterapia y los efectos secundarios que ello implica.

Fuentes:

  1. Yang Y, et al.: “Cisplatin-DNA adduct repair of transcribed genes is controlled by two circadian programs in mouse tissues”. Proc Nat Ac Sci. 2018.