La demencia afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo y se estima que esa cifra se triplicará en 2050. Afortunadamente, prevenir o retrasar la aparición de esta enfermedad neurodegenerativa hasta en un 40% está al alcance de su mano.

Así lo asegura un grupo de expertos en prevención, intervención y cuidado de la demencia. Y es que en la última Conferencia anual Internacional de la Asociación del Alzheimer (AAIC), han recordado algunos factores de riesgo cuya relación con el desarrollo de esta patología ha quedado ampliamente demostrada: sufrir pérdidas de audición en la mediana edad, padecer hipertensión, obesidad, depresión o diabetes, así como llevar un estilo de vida sedentario(1).

Además, han añadido tres factores nuevos que se ha confirmado recientemente que también afectan al deterioro cognitivo, y que por tanto conviene tener muy en cuenta: el consumo de alcohol y de tabaco, el contacto con la contaminación atmosférica o sufrir lesiones en la cabeza durante la mediana edad.

Fuentes:

  1. “Comisión Lancet sobre la prevención, intervención y cuidado de la demencia”. Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer (AAIC). 2020.